21 enero, 2014. Por

Tierra de nadie

Matadero. Madrid
Tierra de nadie, un Harold Pinter excepcional en las Naves del Español del Matadero de Madrid
Tierra de nadie

Lo único que nos queda es el lenguaje. ¿Podemos salvarlo todavía?” Dos personajes en un salón londinense hablan y hablan, mientras el espectador asiste a su intrigante duelo plagado de preguntas. Unas preguntas para las que no obtendrá respuesta. Esto es Tierra de nadie, montaje estrenado en el Teatre Nacional de Catalunya y que ahora recala en su versión castellana en el las Naves del Español del Matadero de Madrid.

Un isla de alcohol, una torre que regará los gaznates de los presentes de forma continuada, preside una sobria y elegante escenografía. Allí se encuentran Hirst (Josep Maria Pou) y Spooner (Lluís Homar). La acción empieza no in media res, pero casi (“-¿Tal cual? -Sí, por favor, absolutamente tal cual” son las primeras palabras que oímos) cuando ya ambos personajes se encuentran en el aposento, sin saber el espectador muy bien la relación que les une. Parece que han convergido en un bar, y el exitoso y borracho hombre de letras Hirst invita al semi-indigente pero mentalmente activo poeta Spooner a una copa en su hogar. Entonces se establecerá un desconcertante juego de dominación, ejercicio lingüístico y reflexión acerca del acto creativo. En ese salón además aparecen repentinamente otros dos personajes con una clara animadversión hacia el invitado. ¿Son criados realmente? Una halo de irrealidad les rodea, y uno tiene la sospecha de que podríamos haber entrado en un juego temporal y que éstos dos sean aquellos en su juventud. O que ninguno exista y todo suceda en la mente de uno de los personajes, en un limbo entre la vida y la muerte ("Hablad, fantasmas"), un juego de opuestos y complementarios de una misma personalidad. Xavier Albertí dirige el espectáculo de forma sobria, y Josep Maria Pou, Lluís Homar, Ramón Pujol y David Selvas son los encargados de dotar de corporeidad a estas creaciones pinterianas. Pujol y Selvas defienden muy bien sus dos inquietantes personajes. Pero evidentemente son Pou y Homar los que se llevan el gato al agua, en especial este último, que fascina con su irónico Spooner (“me alarmaría sobremanera si descubro que alguien tuviera el más mínimo interés en mí”).

Tierra de nadie podría ser una versión londinense de La divina comedia de Dante ("Déjeme ser su barquero", dice Spooner a Hirst) una obra, juego de muñecas rusas sobre los recuerdos y sus trampas (“Esto lo he vivido ya antes”, repite Spooner) y reflexión sobre la naturaleza del artista. Que nadie espere una obra con planteamiento, nudo y desenlace. Si uno acepta que se encuentra efectivamente en una Tierra de nadie, un fascinante terreno desconocido y sin salida, y se introduce en este enrevesado montaje de direcciones únicas (como esa Bolsover Street a la que se hace referencia), sin intentar conseguir respuestas evidentes, disfrutará con una obra de arte que pertenece a la más insólita de las categorías: la de las cosas únicas.

Se haya usted en una tierra de nadie, que nunca se mueve, ni cambia ni envejece… que permanece por siempre glacial y silenciosa…

Tierra de nadie

+ INFO

Nombre del montaje: Tierra de Nadie

Disciplina: Teatro clásico

Director: Xavier Albertí

Autor: Harold Pinter

Adaptaci�n: Joan Sellent

Reparto: Lluís Homar, Josep Maria Pou, Ramon Pujol y David Selvas

Escenografía: Lluc Castells
Vestuario: María Araujo
Iluminación: Xavier Albertí y David Bofarull
Ayudante de dirección: Albert Arribas

D�nde: Naves del Español, Sala Uno. Matadero

Direcci�n: Paseo de la Chopera, 14. Madrid

Hasta: 02.02

Horario: De martes a sábados a las 20h. Domingos a las 19h.

Precio: Martes, miércoles y jueves 16.50 €. Viernes, sábado y domingo 22 €

Venta de entradas: www.telentrada.com