Si algo tienen los clásicos es su vigencia. Uno descubre que lo que nos explican textos escritos hace más de un siglo se parece a nuestra realidad más de lo que nos gustaría, como si la historia de la humanidad fuera cíclica, entestados a repetir una y otra vez nuestros errores.
Hace más de un siglo el escritor, dramaturgo y político Máximo Gorki sorprendió a media Europa con un retrato crudo y realista de las clases más pobres de la sociedad urbana de la Rusia de los zares. La adaptación de Els baixos fons (Los bajos fondos) que ahora nos presentan Albert Tola y Carme Portaceli en el Teatre Nacional de Catalunya traslada la acción del refugio original en Volga a una estación de metro en nuestros días.
La actualización, representada con una magnífica escenografía de Paco Azorín, impacta sobre todo porque los personajes marginales son reconocibles. La apuesta, no apta para todos los públicos (y aún menos para aquellos que van al teatro buscando risas y divertimiento) transmite la vigencia del texto original y emociona por su capacidad para hacernos sentir vulnerables. Uno sale tocado, con la reflexión incrustada que, con la crisis actual, todo nuestro mundo puede desmontarse en un santiamén.
El estilo Portaceli se muestra, no tan solo por la presencia de algunos de sus actores habituales (Magníficos Manel Barceló, David Bagés, Lluisa Castell, Albert Pérez y Gabriela Flores), sino por el movimiento y las coreografías de Ferran Carvajal y la música en semidirecto de Dani Nel·lo. La función atrapa desde el primer momento y tan solo se le puede achacar un final innecesariamente alargado.
Atención especial se merecen los personajes de David Bagés (muy divertido su patético "banquero"), Roger Casamajor (explosivo lejos de los papeles costumbristas) y Nao Albet (juventud descarada y talento desbordante). El resultado es un brutal retrato de los excluidos por una salvaje sociedad capitalista, la recuperación necesaria de un autor bastante desconocido que nos habla de nuestro presente.
Nombre del montaje: Baixos fons
Disciplina: Teatro clásico
Director: Carme Portaceli
Autor: Maxim Gorki
Adaptación: Albert Tola y Carme Portaceli
Reparto: Nao Albet, David Bagés, Manel Barceló, Mohamed el Bouhabi, Roger Casamajor, Lluïsa Castell, Jordi Collet, Daniela Feixas, Gabriela Flores, Lina Lambert, Albert Pérez y Xavier Ripoll
Traducción del ruso: Helena Vidal y Jordi Bordas i Coca
Música original: Dani Nel·lo y Jordi Prats
Escenografía: Paco Azorín
Vestuario: Lluna Albert
Movimiento: Ferran Carvajal
Arreglos musicales: Jordi Prats
Iluminación: Miguel Muñoz
Ayudanta de dirección: Mercè Vila Godoy
Agradecimientos: Miquel Cabal i Guarro, Jordi Collet i Olmo Digesú
Fotografía: David Ruano
Dónde: Teatre Nacional de Catalunya
Dirección: Plaça de les Arts, 1. Barcelona
Hasta: 26.02
Horario: De miércoles a viernes, a las 20 h; sábados, a las 17h y a las 21.30h; domingos a las 18h
Precio: De 10 a 26 €
Venta de entradas: www.telentrada.com
