No es habitual en nuestro teatro abordar nuestra historia reciente, quizá por miedo, quizá por pereza de tener que afrontar críticas. Pero el Teatre Lliure de Barcelona no sólo se ha atrevido a ofrecer una visión de nuestro pasado, sino que ha escogido tres etapas todavía muy recientes (la dictadura de Franco, la transición y la actual democracia), momentos delicados que tienen como objetivo poner en duda un pasado que muchos han querido vendernos como demasiado perfecto. Para conseguirlo ha encargado a cuatro equipos creativos cuatro obras breves situadas el año del nacimiento de los cuatro dramaturgos-directores: 1962, 1968, 1978 y 1989. El resultado final podría considerarse curioso, e incluso atrevido en algunos aspectos, pero el conjunto transmite una inevitable sensación de experimento. Ni el evidente esfuerzo escenográfico ni el trabajo actoral son capaces de dar coherencia dramática a este conjunto irregular de postales. No ayuda para nada tener que mover todo el público en cada etapa, en un pesado viaje por las entrañas del Teatre Lliure.
En Dictadura I, un retablo esperpéntico lleno de personajes típicos y tópicos del Franquismo, sorprende la falta de más mordaza y da la sensación que el tándem Cunillé-x no tiene muy claro cómo afrontar el encargo. En Dictadura II Roger Bernat ha dejado de lado su vertiente más transgresora y se limita a intentar trasladarnos al mayo del 68, en una manifestación universitaria con la actuación del cantautor Raimon. La idea es que el público se convierta en la masa manifestante y el objetivo que nos demos cuenta que hoy son imposibles este tipo de manifestaciones. Pero la traslación no consigue ni una cosa ni la otra. La tercera parte, Transició, de teatro más convencional, nos sitúa en los estudios Miramar de Televisión Española en Cataluña. La idea de Jordi Casanovas es visualizar los coletazos de censura franquista presentes en los primeros años de la transición mediante la preparación de un programa en directo. Más allá de la divertida aparición de Los Quecos, esta postal resulta poco creíble, aunque el mensaje de estafa democrática queda muy claro desde el principio. La parte final, Democràcia, es seguramente la más impactante, ya que los atrevidos Nao Albet y Marcel Borrás se atreven a mezclar homosexualidad, radicalismo vasco y los GAL, con un resultado desigual, demasiado acelerado, pero con una chispa inexistente en el resto de cromos.
Nombre del montaje: Dictadura-Transició-Democràcia
Disciplina: Teatro
Director: Xavier Albertí y Lluísa Cunillé, Roger Bernat, Jordi Casanovas, Nao Albet i Marcel Borràs
Autor: Xavier Albertí y Lluísa Cunillé, Roger Bernat, Jordi Casanovas, Nao Albet i Marcel Borràs
Reparto: Nao Albet, Marcel Borràs, Clara Cols, Biel Duran, Jordi Figueras Llibert, Lina Lambert, Agnès Mateus, Juan Navarro, Jordi Figueras Paul
Escenografía: Montse Amenós
Vestuario: María Araujo
Caracterización: Toni Santos
Iluminación: Xavier Clot (a.a.i.)
Fotografía: Ros Ribas
Sonido: Raúl Lucea
Movimiento y coreografía - Dictadura: Roberto G. Alonso
Asesor histórico - Dictadura: II Pablo González
Ayudantes de dirección: Xavier Martínez, Roser Blanch y Anabel Labrador
Ayudante de escenografía: Jose Novoa
Ayudante de vestuario: Mireia Llatge
Dónde: Teatre Lliure
Dirección: Plaça Margarida Xirgu, 1
Hasta: 02.05
Horario: De martes a viernes a las 20.30h. Sábados a las 17h. y a las 21:30h. Domingos a las 18h.
Precio: 24€. 15€ (día del espectador) 19€ con descuento (excepto día del espectador)
Venta de entradas: www.telentrada.com
