10 noviembre, 2015. Por

Cabaret

Teatro Rialto. Madrid
Se estrena un nuevo (y lujoso) montaje de Cabaret en el Teatro Rialto
Cabaret

"Wilkommen bienvenue welcome…" ¿Quién no ha tarareado esta melodía del famosérrimo musical Cabaret en algún momento? Pues bien, ahora puede volver a hacerlo en oropelado directo viendo el espectáculo que se acaba de estrenar en el Teatro Rialto de la Gran Vía madrileña, nuestro Broadway particular. Y es que aquí también sabemos hacer las cosas, como demuestra este montaje dirigido por el curtidísimo en estas lides Jaime Azpilicueta. En este caso se olvidan franquicias varias para proponer una puesta en escena de factura española que nos traslade al Berlín de los años ’30, en el cual varios personajes se encuentran una existencia difícil y algo disoluta. Y con el nazismo extendiendo los tentáculos a su alrededor, ese monstruo que se niegan a ver. El argumento es de sobra conocido: Clifford Bradshaw es un novelista americano que llega a la capital alemana para inspirarse, alojándose en la pensión de Fraulein Schneider. Y en el Kit Kat Club gobernado por el descontrolado MCee conocerá a la pizpireta Sally Bowles, con quien acabará viviendo una atípica historia trufada de ya populares canciones.

La propuesta de Azpilicueta es ambiciosa. Un musical de gran formato que  nos sumerge en un universo de fantasía y relumbrón (aunque se diferencien bien dos mundos en este montaje) que poco tiene que ver con la última puesta en escena de Sam Mendes. Aquella que después llegara a nuestra país y protagonizaran Natalia Millán y Asier Etxeandía hace diez años en el Nuevo Teatro Alcalá, mucho más oscura, expresionista y dura (yo tengo que reconocer que ese estilo va un poco más conmigo, pero ahí ya para gustos los colores). En este caso el Kit Kat Klub del Rialto es un fastuoso decorado para dejar tus problemas fuera, como dice el Maestro de Ceremonias, sí. Y como tal funciona a la perfección este Cabaret. Pero también es un espectáculo que te sumerge en esa Berlín previa a la II Guerra Mundial, con la sombra del nazismo y sus seres desdichados. Y es que, a pesar de todo el esplendor y dorado de esta nueva versión, Cabaret sigue erigiéndose como un musical amargo que pega un mazazo al espectador y le deja para el arrastre (impactante, muy impactante, tal vez un pelín too much, el final de esta puesta en escena).

El decorado es fastuoso (con múltiples y llamativos cambios), los figurines una delicia (nada de pordioseros en este Cabaret) y el diseño de iluminación de Juanjo Llorens es una verdadera obra de arte. En cuanto a la orquesta que se encuentra en lo alto de ese Kit Kat Klub, a pesar de que se echa de menos verles un poquito más, desempeña su labor más que bien. Acompañando a un coro que baila y canta a la perfección y a unos intérpretes que sacan nota a la hora de defender a sus incónicos personajes. Daniel Muriel no actuaba en la función a la que asistí, pero el alternante Carlos J. Benito defiende un Clifford sólido y esencial a la hora de poner en marcha los mecanismos de la narración, dado que es el personaje con el que el público debe empatizar. Benito alcanza este objetivo sin problemas y a nivel vocal (aunque sea de los personajes que menos números musicales tiene) resulta igualmente perfecto.

El personaje del Maestro de Ceremonias es un bombón y todo aquél que lo interpreta se puede llevar de calle perfectamente el espectáculo. Aquí, Edu Soto no defrauda (quién ha visto y quién ve al neng de castelfa, después de haber protagonizado espectáculos como El lindo Don Diego o Las amistades peligrosas) y su clownesca interpretación viene al pelo. Una gozada ver cómo Soto disfruta y hace disfrutar al respetable con su cínico, sensual y payasesco MCee.

Y vamos con Sally Bowles. Porque a Liza Minnelli, por mucho que intentemos evitarlo, la tenemos incrustada en la cabeza y además es un personaje muy difícil de interpretar. Pero la verdad es que (aunque puede que le falten unas aristas de tristeza para que resulte completamente redonda su caracterización), Cristina Castaño sale más que airosa del reto. Y regala el mejor número de la función, con un tremebundo y (ahí sí) desgarrrador solo, cantando ese Cabaret sobre su trasunto Elsie. Bru-tal. Castaño posee además una elegancia tremenda y una vis cómica indudable que, a pesar de que en algún momento pueda jugar en su contra, también se adapta bien a su personaje en otros instantes.

Pero no podemos olvidar a los secundarios, otro de los puntos fuertes de este montaje: un perfecto Víctor Díaz en el personaje de Ernst, la inquietante Kost de Sarah Schielke o la humanidad del Schultz de Enrique R. del Portal. Quien consigue los momentos más emocionantes de la función, junto con una Marta Ribera (actriz que en 2008 ya fue Sally Bowles en otro premiado montaje de Cabaret) que se come la escena cada vez que aparece con el maravilloso papel de Fraulein Schneider, la dueña de la pensión. Ribera es una actriz de técnica perfecta que saber cómo emocionar (con su interpretación y con su voz) y podríamos encontrárnosla sobre las tablas de cualquier musical en Broadway, porque talento tiene para exportar.

En definitiva, que este Cabaret es uno de los grandes (en varios sentidos) espectáculos de la temporada. Imprescindible para los amantes de este género. "El tiempo vuela, no lo pienses más, la vida es un cabaret no hay más… ¡
vamos al cabaret!"

Cabaret

+ INFO

Nombre del montaje: Cabaret

Disciplina: musical

Director: Jaime Azpilicueta

Reparto: Cristina Castaño, Edu Soto, Daniel Muriel, Diana Roig, Víctor Díaz, Marta Ribera, Enrique R. del Portal, Carlos J. Benito, Pepa Lucas, José C. Campos, Bernat Mestre, Sarah Schielke...

Producción: SOM Produce
Productores asociados: Robin de Levita y B2B
Libreto: Joe Masteroff
Música: John Kander
Letras de canciones: Fred Ebb
Ayudante de Dirección: Maximiliano Lavia
Director Técnico: Guillermo Cuenca
Diseño de Escenografía: Ricardo Sánchez Cuerda
Diseño de Sonido: Gastón Briski
Diseño de Iluminación: Juanjo Llorens
Diseño de Vestuario: Antonio Belart
Diseño de Maquillaje y Caracterización: Laura Rodríguez y Antonio Belart
Diseño de Coreografías y Director Residente: Federico Barrios
Director Musical: Raúl Patiño
Producción Ejecutiva: Marcos Cámara y Juan José Rivero

D�nde: Teatro Rialto

Direcci�n: Gran Vía, 54. Madrid

Hasta: Diciembre

Horario: De martes a jueves a las 20.30h. Viernes y sábados a las 18h y 22h. Domingos a las 18h.

Precio: De 18 a 83 €

Venta de entradas: cabaret.es