4 mayo, 2011. Por

Radicals Lliure

Teatre Lliure. Barcelona
Arranca la quinta edición de Radicals Lliure, una apuesta por la nueva creación escénica en Barcelona
Radicals Lliure

Afortunadamente las artes escénicas avanzan y los nuevos nombres -aunque muchas veces nos quejemos, con razón, de siempre leer los mismos de directores, actores e incluso autores adaptados- tienen cada vez más cabida en un circuito, si no demasiado visible, al menos sí trascendente en el sentido último de la palabra que, al fin y al cabo, centra su interés en un contagio estético, narrativo y dramático en un escenario. Y es el que deviene más necesario. Radicals Lliure, la apuesta del teatro barcelonés por el hecho escénico asistido y abordado desde diversas ópticas, es una de esas plataformas que eleva la temperatura del aparataje creativo sobre las tablas con una programación que supera, cuando no abofetea, la ortodoxia convencional apostando por un edén original de propuestas que aglutinan riesgo, innovación, nuevas dramaturgias e investigaciones parateatrales en pro de la existencia visible de un hecho escénico diferenciado. Por el Lliure de Montjuïc veremos pasar siete coproducciones y varios espectáculos invitados, sin perder de vista el Radicals Weekend, o esa cita que celebran anualmente congregando a artistas y programadores de todo el mundo con el interés de saber qué es lo que se cuece en los nuevos ámbitos de lo escénico. Cinco son ya los años que llevan celebrando este ciclo de nueva creación escénica y por el lustro, la beligerancia y el entusiasmo, un año más les felicitamos. 

La interesante revista *dA, de Dramangular, que pretende favorecer un terreno fértil que ahonde en la creación de nuevos formatos y tenga a la creación y experimentación en materia de dramaturgia contemporánea y no convencional, en diálogo constante con otras disciplinas; presenta, aprovechando la imposibilidad de un marco mejor, su nuevo número (y ya van 3) con Angélica Liddell que se hará realidad mediante la instalación Gichi-Gichi Do, de Óscar G. Villegas, que parte de un texto de Liddell (Le jour que je suis tombée amoureuse de la voix de Pascal Rambert). En el marco de las coproducciones y de la mano de la Associació Cultural Babazorro y el Centre d’Arts Escèniques de Terrassa, Extraordinario sorprende desde su propia definición como Festín gastronómico. Alcohol y cocaína a saco, que provoca a los comensales amor a ciegas y sexo desmesurado. Después del postre, sobremesa escatológica y demagogia mestiza. Todo al gusto de la gauche más divine, contrastando con la idea original de la obra de Poe que resuena en el lugar de este hecho escénico. Home-natja, de Jordi Oriol y la asociación artística Indi Gest, de la que ya os hablamos aquí, con el Festival Temporada Alta y la colaboración de distintas entidades públicas, presentará esa tragedia (casi operística, en el sentido más dramático de la palabra) de lo que supone el ascenso y la caída en una carrera artística a través de un paseo imaginario por lo imaginable de un sujeto imaginador. Fingir, de Lidia González Zoilo y David Franch, en colaboración con el Colectivo 96º (sí, como el alcohol), una reflexión especulativa y sardónica del beso fingido en escena (algo tan teatral que no sucedía per se hace veinte años). 

MAD
(Mutual Assured Destruction, ni más ni menos), a cargo de Ferran Dordal y Àlex Serrano en colaboración con el Festival Temporada Alta, hacen de su propuesta escénica una delicia para el freak del ajedrez, pues recrea el Campeonato Mundial de Ajedrez y al ganador ruso Boris Spassky con el americano Bobby Fischer, con todas las resonancias antitéticas que de ellos se desprenden (no sólo de caracteres, sino de estrategias, excentricidades, métodos y, por supuesto, la eterna rivalidad entre ambas nacionalidades por encarnar los bloques comunista y capitalista). Desconcierto nº 1 para teclado y fracasado, de David Espinosa (en coproducción con El Local Espacio de Creación e instituciones públicas), llama directamente a la participación del público y al seguimiento de una serie de pautas para “disfrutar” del espectáculo entrando en una experiencia ritual sortílega con un procedimiento perfectamente escalonado. HAMLE.T. 3, de Nao Albet y Marcel Borràs, en coproducción con la Associació Uns Nois Que Fan Teatre, por el que no sólo celebran un credo a favor de la vida extraterrestre, sino que hacen de ella la experiencia utópica en la que el ser humano, harto de proyecciones y vaticinios, deriva como alquimia y fuente de la felicidad. De ahí esa referencia shakespeariana y spilvergiana tan aberrante. Así que a la cola que ya hay unos cuantos que desean ser abducidos, yo entre ellos. Por último, Més Enllà dels Alps, de Albert Serra y en coproducción con Andergraun Industry (ojito a la lectura castellano-sajona del nombre), plantea una apertura preñada de infinitas posibilidades al enfrentarnos ante un poeta que espeta un insulto al rey, escuchándole éste y de impensables reprimendas para aquél. 

Entre los espectáculos invitados Vida de Lázaro (contrabandista de ideas fluorescentes), de Ernesto Collado, un montaje para el que cuenta con la performer holandesa Nicole Balm y que recuerdan al neohippie de 80 años que, ante su baile tal cual dios le trajo al mundo en pelota picada y traficando con fluorescentes de contrabando, fue acribillado a tiros en 1961. A partir de aquí se recrea una investigación que inició la artista para conocer la vida de Lázaro Ríos Tubert y un ejercicio memorístico en clave de homenaje llevado a las tables. Flashing Bodies Action Six: The Casting, de Pau Ros, Pablo Goikoetxea y con producción de Completely Naked, una acción que consiste en un cásting abierto para representar una de las obras más heavies de Jean Genet: El balcó. Y en vivo y en directo, generando una experiencia entre el teatro, el site specific, el cásting en sí mismo y la inspiración improvisada. Si tienes alma de actor, anímate que igual ésta es la tuya (¡ni más ni menos que con Genet!). Más Triste es robar (20 años de Accidents), es la propuesta producida por Accidents Polipoètics, con Rafael Metlikovez y Xavier Theros, en un recital que conmemora los 20 años de existencia de Accidents Polipoètics sobre los escenarios. Muerte y reencarnación en un cowboy, de Rodrigo García en coproducción con La Carnicería y Téâtre National de Bretagne, pretende hacer reflexionar sobre la autodestrucción y la autocomplacencia como mecanismos psicológicos imperantes. La casa de la fuerza, de Angélica Liddell y Altra Bilis, en coproducción con Teatro de La Laboral, entidades públicas y la colaboración de la mexicana Entrepiernas Producciones, en la que a partir de una experiencia personal de fatiga creativa y declinación artística, la fuerza física derivada del deporte y de esa fantástica endorfina y serotonina (que también las dan en fármacos) supone un replanteamiento estructural, físico, metafísico e intelectual para un replanteamiento vital de la propia autora. 

Si lo que necesitas es darle vueltas al coco y estás hasta esa flor llamada nardo de programaciones reiterativas y de planteamientos de propuesta y resultado manidos, te recomendamos que te replantees un tour por el Lliure y respires un poquito de aire fresco. Si a la escena le viene más que bien, a ti tampoco te sentará mal. Sé radical. Ve al Lliure.

Radicals Lliure

+ INFO

Nombre del montaje: Radicals Lliure

Programación: aquí
Precios y entradas: aquí

Direcci�n: Passeig de Santa Madrona, 40-46