25 Noviembre, 2011. Por

XXV C. Coreográfico

Teatro Fernán Gómez. Madrid
El Certamen Coreográfico de Madrid celebra sus 25 años de vida
XXV C. Coreográfico

La metodología del moverse puede ser, a priori, un ejercicio evidente, simple, sin mayores recursos, exento de vida. Craso error cometerá el que piense aquello. Si hay algo que no respeta la uniformidad y que plantea variables completamente subjetivas, únicas en expresión y gesto, valorables al alza en cualquier ámbito que se precie es, precisamente, un acto tan banal y básico como el moverse. Bailar, danzar, cantar, gesticular, saltar, crear. Pintar con el cuerpo. Moldear figuras. No respetar lo que se piensa de lo que se hace. Hablar sin palabras. Comunicar sensaciones. Despertar sentidos. Arremeter en el arte desde la pureza misma desde la actitud veloz o la pasiva. No limitar. Ampliar el marco de acción del ser humano. Rendirse ante lo surreal y lo estéticamente excesivo. Pisar el suelo y encenderlo. Activarnos. El Certamen Coreográfico de Madrid, cuna de la danza y el ballet contemporáneo en nuestro país y centro de reunión para jóvenes y expertos del territorio nacional con puntuales colaboraciones de coreógrafos, bailarines y compañías foráneas, lleva demostrando eso mismo desde que en 1987 se pusieran las calzas, los zapatos y comenzaran a implorar a la acción un sitio donde desarrollar este arte tan vital como versátil como es el acto mismo del moverse. Y ese sitio lo han creado y, ahora, 24 ediciones después, las bodas de plata en un evento en el que acomete un género de cita y festival artístico tan independiente y subterráneo como la danza o el ballet, genera una plusvalía si cabe más intensa.

Sobran los motivos por los que acercarse a géneros como la danza y/o el ballet, pero el Certamen Coreográfico de Madrid y toda su plataforma viral que funciona a lo largo del año produciendo, co-produciendo y armando eventos y efectos positivos entre bailarines, coreográficos y danzantes independientes, nos da bastantes claves de más para que entre los días 1 y 4 de diciembre el Teatro Fernán Gómez se convierta en nuestro segundo hogar (dulce hogar). El Certamen ha seleccionado 14 obras de quince minutos cada una aún por estrenar o estrenadas durante este año que competirán por el pase a la final y que se pasean entre ejercicios corales, minimalistas, virtuosos y cuasi de comedia sobrevaladora. Los siete seleccionados de entre las 14 obras y compañías que actuarán durante los dos primeros días del certamen, pasarán a la final el tercer día, 3 de diciembre. De ahí se decidirá quiénes son los ganadores del primer, segundo y tercer premio, quienes actuarán el último día, el domingo 4 de diciembre, junto con la compañía invitada, Sharon Fridman (y su compañía Projects in Movement), quien obtuvo el segundo premio hace cuatro años, en la 21ª edición, y que participó en ChoreoRoam y Palabras en movimiento en recientes ediciones y que desde entonces ha paseado su obra por varios países del mundo, y que presentará un trozo de la pieza Al menos dos caras.

Pero no todo se queda en la planicie del certamen y la competición únicamente, sino que el Certamen Coreográfico de Madrid abre otras puntas. Una de ellas es el interés por la conexión entre los aspectos comunicativo-periodísticos de la danza y el género artístico en sí que se dan en el ciclo formativo Palabras en Movimiento: para ello se plantean unos talleres limitados a 25 alumnos, este año dedicado exclusivamente a la crítica y entrevista de danza. Además, una nueva edición de ChoreoRoam, una especie de espacio común en el que conviven bailarines, compañías y coreógrafos de todo el mundo que se realiza en varias ciudades europeas (Londres, Rotterdam, Zagreb, Bassano del Grappa y Madrid) y que pretende potenciar ese lenguaje común que es el movimiento, traspasando fronteras y no limitando la posibilidad de crear lazos de unión entre artistas de diversos territorios.

XXV C. Coreográfico

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Nombre del montaje: XXV Certamen Coreográfico de Madrid