En medio de polémicas que distorsionan el disfrute del público (Nacho Duato abandonará este año la dirección de la Compañía Nacional de Danza, y no por gusto) nos llega la celebración de los diez años de la CND 2 (Compañía Nacional de Danza 2), la “hermana pequeña” de la compañía, que para muchos, se ha convertido en el plato fuerte. Concebida como laboratorio de grandes intérpretes y coreografías, la CND 2 sirve de puente entre los conservatorios y las compañías profesionales de danza. Para el aniversario, Duato ha compuesto un espectáculo formado por cuatro piezas que, buena elección, destacan por su variedad y -por descontado- calidad. Empecemos por el final: Kol Nidre, único estreno absoluto del montaje, puede convertirse en una de las mejores coreografías del valenciano. Reflexión bailada sobre los niños que se ven envueltos en medio de las guerras, toma su título de la plegaria con la que los judíos comienzan su celebración de Yom Kipur, el Día del Perdón. En el Kol Nidre el creyente pide perdón por todas las promesas que a lo largo del año no fue capaz de cumplir. En la pieza de Duato vemos a un grupo de bailarines convertidos en niños que corretean, juegan, mueren y tienen miedo. Con momentos sobrecogedores de paso a dos y una interpretación que tiende a lo brusco y fragmentario, nos emocionamos al ritmo de la música de Arvo Pärt, John Tavener y John Zorn. Una delicatessen.
Otro de los momentos grandes del espectáculo es su segunda coreografía, Cor Perdut, paso a dos de aires mediterráneos con música de María del Mar Bonet (su versión de la canción turca Bir Demet Yasemen). Una de esas coreografías que no llaman la atención por su excesiva complejidad ni por algún momento espectacular, sino por la compenetración exacta de la pareja, por la fluidez de cada movimiento, por la carga de sensualidad que un hombre y una mujer logran al bailar. Duende y Érase una vez… redondean y dan variedad a la noche. La primera, Duende, es una inmersión en la música de Claude Debussy, que Duato destila en una larga coreografía “escultoral” con momentos de una belleza plástica rotunda. Érase una vez… es la única que no firma el propio Nacho Duato, sino Yoko Taira, japonesa de origen español que hace un pequeño homenaje a la música tradicional nipona, dándole un toque onírico e infantil que proporciona frescura al espectáculo. Y es que en la CND 2 no sólo presenta sus coreografías el director, sino que ha servido como lugar de presentación de nuevos creadores. Si este décimo aniversario acaba siendo el último montaje de Nacho Duato al frente de la CND 2, sin duda será un bonito final.
Nombre del montaje: CND 2, décimo aniversario
Disciplina: Danza
Director: Nacho Duato
Dónde: Teatro de Madrid
Dirección: Avda. de la Ilustración, s/n. Madrid
Hasta: 01.02
Horario: 20.30h.
Precio: De 18 a 20€
Venta de entradas: www.entradas.com
