30 octubre, 2017. Por

El Ascensor

Un ascensor parado a medio camino, sin subir ni bajar
El Ascensor

El Pavón Teatro Kamikaze recupera El ascensor, una función que ya estrenó hace unos meses, pero ahora con diferente reparto. Una propuesta de por sí no demasiado habitual (aunque cada vez podamos ver más ejemplos, como Excítame o Iberian Gangsters). Un musical de pequeño formato, un thriller melódico al más puro estilo Off-Broadway.

Escrito, compuesto y dirigido por José Masegosa, El ascensor fue galardonado con el Premio a Mejor Espectáculo Musical y el Premio del Público en el certamen Talent Madrid 2016. La historia se ambienta en el Nueva York actual: Emma y John son una pareja que se resquebraja. Y Mark es un paciente de John, sin recursos, que se tropieza con Emma mientras ambos se dirigen al bufete de abogados donde trabaja ésta. Los dos se quedan encerrados en el ascensor y… no podemos contar más, que caemos en spoilers varios.

“No sabemos si el cambio de protagonistas ha afectado al resultado final que ahora podemos ver, pero el caso es que este ascensor se nos queda (como el de la propia función) parado a medio camino sin subir ni bajar”

Ante todo decir que quien escribe es un fan de los musicales, así que no hay prejuicios previos: íbamos con ganas. Pero las ganas se nos quedaron por el camino, porque El ascensor es un espectáculo correcto, sí, pero que no llega a apasionar. La historia tal vez peca de típica (tiene un inequívoco aire a telefilme de Antena 3 al mediodía), el ritmo no llega a fluir y hay escenas que podrían cortarse sin problema.

Paco Arrojo, Naím Thomas y Laura Enrech, por su lado, se defienden vocalmente a las mil maravillas (acompañados por un piano en riguroso directo) y realizan un trabajo más que correcto. Pero no llega la emoción al patio de butacas. Aunque hay que decir que la química (inexistente al inicio) entre la protagonista y Naím Thomas sí que acaba haciendo tierno acto de presencia.

Una pena, porque esperábamos bastante más de este musical (avalado por los premios Talent Madrid, además). No sabemos si el cambio de protagonistas ha afectado al resultado final que ahora podemos ver, pero el caso es que este ascensor se nos queda (como el de la propia función) parado a medio camino sin subir ni bajar.

El Ascensor