6 julio, 2018. Por

Legado cambiado

La mítica ‘Fuente’ de Duchamp era en realidad obra de una artista amiga del francés
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Hace más de un siglo que Marcel Duchamp abriría una puerta al arte moderno al intentar exponer la icónica “Fuente”, un mingitorio-orinal-meadero firmado con el nombre “R. Mutt” que presentó en la exposición de la Sociedad de Artistas Independientes del Gran Central Palace neoyorquino en 1917, siendo rechazado y causando tal revuelo que serviría como escapulario y símbolo de lo que acabaría convirtiéndose en parte del movimiento dadaísta, y preámbulo de lo que más de medio siglo después acabaría formando parte de la filosofía punk.

Pues la mítica obra del artista francés no era suya, en realidad, sino de su amiga Elsa von Freytag-Loringhoven, una por entonces joven artista plástica alemana que también formó parte del dadaísmo, sobre todo por sus trabajos como poeta y performer. Así lo ha puesto en circulación la revista especializada See All This, que a través de un trabajo de rastreo en cartas firmadas por Duchamp en aquellos días, una de ellas del 11 de abril de 1917, confirma que la autoría de esa obra es de Elsa.

Lamentable que haya tenido que pasar un siglo para conocer que quien realmente abrió la puerta al entendimiento del arte moderno, y uno de los hitos más revolucionarios e icónicos de la historia del arte, fue una mujer y no un hombre.

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