19 abril, 2012. Por

Eco-diseño

Be eco, be cool
Diseñar pensando en el medio ambiente y, por encima, resultar moderno: eco-diseño
Eco-diseño

Este montón de botellas de plástico, de cajas de galletas y de CD’s vírgenes se va a convertir en... ¡Una estantería!, o ¡una mesa! o... ¡una lámpara! El ecodiseño está aquí y permite a los objetos que tengan una segunda vida. Se trata de agudizar el ingenio y de sacar el máximo rendimiento a nuestros recursos. Es la utilización de nuevos métodos para la producción que supongan un menor impacto ambiental. Con el ecodiseño se rentabilizan las materias primas y el espacio, se economiza y no se contamina. Se generan, además, nuevas industrias acordes con políticas ecológicas. Supone la vuelta a un trabajo más manual, más artesano. Podemos encontrar ejemplos en arquitectura, diseño de interiores, ropa, electrónica... ¿Y qué necesita un ecodiseñador? Conciencia, ética del diseño y talento. Una servidora se proclama fan y, para muestra, varios botones.


Mano arte-sana

Una de las formas de ecodiseñar es aprovechando las materias primas, sin someterlas a procesos químicos de producción, sino trabajándolas de forma artesana y sostenible. Los estadounidenses Meyer Wells aprovechan la madera de los árboles malheridos en el centro de las ciudades para hacer muebles de diseño. Es interesante el proceso de trabajo y el respeto que tienen hacia la nobleza del material: durante su modelado y construcción, estos diseñadores-artesanos respetan las taras que hayan podido encontrar en el tronco a consecuencia de su caída natural, tala o manipulación, antes de convertirse en materias primas. La historia del árbol queda, de esta manera, presente en los diseños y da lugar a una estética rústica que parece que vuelve a estar de moda. Otros que utilizan la madera como materia prima son los artífices de la marca PROOF, de gafas de sol, que colabora con las reforestaciones en Haití. A partir de la madera de cultivo sostenible de allí, la empresa fabrica modelos de gafas modernos, juveniles y sofisticados. Si te has cansado de las Ray-Ban, aquí tienes tu alternativa eco-friendly. Y para los más pequeños y para los papis también hay ecodiseño, esta vez a manos de los franceses Castor y Chouca y sus modelos de inmobiliario infantil. Castor y Chouca realizan sus muebles con materias primas reciclables y sustentables (bambú y algodón orgánico) y nos presentan, además, muebles multifuncionales y evolutivos, que puedes ir transformando a medida que crece el bebé. Estos muebles surgen del trabajo común de pediatras, enfermeros, madres y diseñadores y entre la colección encontramos cunas con ruedas o una cama convertible en mesa y cambiador. Perfecto, entre otras cosas, para las mini-casas que habitamos.


Recicla y renace
El reciclaje es, evidentemente, otro proceso de producción básico en el ecodiseño. El estudio Slowood (de la neozelandesa y residente en Estados Unidos Jules Anderson) realiza inmobiliario a partir de madera que ha tenido una “primera vida”. Esta propuesta, basada en el movimiento slow en el diseño, surge en contra de la producción estándar de muebles en masa y reivindica la utilización de materiales reciclados y la artesanía de la elaboración. Los muebles diseñados por Anderson rescatan y reutilizan maderas de anteriores muebles, vigas o suelos y no esconden (como no esconden Meyer Wells) su propia historia. En los diseños de Slowood encontramos marcas de la anterior vida de estas maderas (clavos, hendiduras, desgastes…). Diseños rústicos, de aire vintage y únicos, que devuelven el estatus de arte al objeto y a su proceso de creación. Otro material muy reutilizado, por la contaminación que puede provocar, es el plástico. Los diseñadores se ponen las pilas para impedir que el plástico sea abandonado y empiece a generar residuos nefastos para el medio ambiente. En sus manos está la correcta gestión de sus residuos y de esta idea surge la idea del argentino Jorge Carrachino, Chorch, y sus lámparas de plástico, realizadas a partir de bolsas de plástico de polietineno blancas, lisas y limpias. El cartón es otro de los materiales estrella para ser reciclados, también por la posibilidad de ser reciclable y Uroboro Design (marca italiana a cargo de Arianna Subri) es una de las empresas que se apunta a ello, ofreciendo mobiliario y lámparas de diseño divertidos, dinámicos, con la posibilidad de que el usuario los personalice como desee, con formas modificables.


Reutilizar lo energético
Por último, otra de las formas de ecodiseñar es a partir del aprovechamiento de los recursos energéticos. El diseñador Rochus Jacob realiza una mecedora (Murakami Chair) que aprovecha la energía cinética del balanceo para alimentar la lámpara LED que hay encima del mueble. Durante el día, almacena la energía y por la noche, se enciende. Fantástico en su sencillez. O el caso de la lámpara solar fosforescente de la española Pilar Díez, Re:lamp, que copia y emula los procesos biológicos naturales de algunas especies animales marinas que generan luz. Re:lamp es ecológica, no contamina, se carga mediante luz solar y tiene una autonomía de doce horas.

Todos estos son ejemplos de una moda que parece no tener puntos negativos, a pesar de que sea una tendencia que puede ser calificada como “snob”. ¿Y qué? Lo importante es que se vaya expandiendo. Lo único que se le puede reprochar es el alto coste de determinados diseños, pero es cierto que suelen ser únicos y que es necesario que se fortalezca este mercado eco y sostenible para que se pueda llegar a un abaratamiento. El talento y el producto está en manos y en cabezas de diseñadores que reivindican el trabajo artesano y el cuidado del planeta en sus productos. Esto es una buena noticia, así que ya sabéis: Be eco, be cool.

Eco-diseño