5 diciembre, 2018. Por

Turno de palabra

Leticia Dolera da su versión de los hechos sobre el Caso Aina Clotet
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Con lo rápido que se vilipendia y se pasa al siguiente tema, da la sensación de que la polémica de Leticia Dolera y Aina Clotet, quien acusó a la realizadora y actriz de haber prescindido de ella como protagonista de la serie Déjate llevar tras comunicar que estaba embarazada, sucedió hace 500 años.

Pero fue hace dos semanas. Dos semanas en las que Dolera no se pronunció de ninguna manera, y que daba la sensación de que callaba y otorgaba. Quien sí alzó la voz fue Manuel Burque, uno de los guionistas de la serie. Ahora, la realizadora y cara visible del proyecto se ha manifestado.

Lo ha hecho a través de Twitter, con una carta de tres folios donde da su versión de los hechos y donde explica por qué ha tardado tanto tiempo en dar su opinión:

“He tardado dos semanas en escribir estas líneas porque me encontraba en la recta final del rodaje y porque estos han sido días duros para mí y para mi familia. Se han dicho muchas cosas sobre mí, pero me ha dolido especialmente ver cómo se usaba esta situación para intentar desacreditar al movimiento feminista, tan necesario en nuestra sociedad, o para cuestionar mi compromiso de varios años con el mismo”

En el resto del comunicado-carta, Leticia Dolera explica por qué Aina Clotet “no encajaba con el perfil del personaje protagonista para el que fue seleccionada en un primer momento”. Y lo hace detallando por puntos las desavenencias de la situación de Clotet con respecto a la situación del rodaje en seis puntos: 1) El personaje; 2) El estilo narrativo; 3) La imposibilidad de un plan de rodaje alternativo; 4) La imposibilidad de retrasar o adelantar el rodaje de un proyecto ya en marcha; 5) La imposibilidad de ofrecerle otro protagonista, pero sí un personaje mucho más corto; 6) La imposibilidad de hacer efectos especiales.

Lo que sí asume Dolera es que han cometido “un error de comunicación”:

“Ante el riesgo de no encontrar ninguna solución para que Aina pudiera estar en la serie, en paralelo se activó un proceso de casting alternativo. Se le iba a comunicar a Aina enseguida, pero una persona se nos adelantó. Fue una cuestión de horas. Tanto yo como el producto de la serie le pedimos disculpas en su momento, por teléfono y en persona”

Con respecto al gran tema en cuestión, que es la militancia feminista de Dolera, una de las caras visibles más mediáticas del movimiento, y principal causa por la que se montó toda esta polémica y revuelo, dedica unos cuantos párrafos hacia el final:

“En este equipo, donde somos una gran mayoría de mujeres, tenemos claro que no se puede discriminar a ninguna mujer por una cuestión de género y/o embarazo. En España se producen muchos despidos por este motivo y es una injusticia social muy grave.

En esta producción ha habido cinco mujeres embarazadas. Dos de ellas son actrices que aparecen en la serie estando embarazadas de cinco y ocho meses […] Cuando alguna de ellas lo necesitó puntualmente, cambiamos horarios y nos adaptamos. No pretendo mostrar esto como un acto heroico: lo vivimos en su día con absoluta normalidad, pero lamentablemente no sucede así siempre.

Podemos ver todo esto como una oportunidad para hacer una reflexión colectiva, constructiva, rigurosa y valiente entre profesionales del sector sobre cómo la maternidad afecta a todas las mujeres de la industria, no solo a las actrices, que en la mayoría de los casos no tienen contratos fijos y son contratadas de forma temporal y que, por lo tanto, se encuentran en una situación de vulnerabilidad”

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