| Julio De la Rosa, ex El Hombre Burbuja, publica su primer disco en solitario m.o.s. ENTREVISTA DE LA ROSA A PLENO SOL Te querré siempre aunque tú nunca lo entiendas, siempre estaré aunque tú no lo agradezcas DE NO VERTE Nunca se cansan, no sé hacia donde mirar, son tus fantasmas, siempre pienso que aún estás BRAILE Canción de amor en braile y a los ciegos suerte Resolviendo las frases, macerando el dolor, para que otros amantes cuando se harten tengan su ración VENGANZA Y ENGAÑOS Otro de sus sueños Voy a escribir letras para que odies todo lo que nos pasó No fue un accidente tú querías que cargara yo el dolor De La Rosa: cuando el corazón se quema Una conversación con Julio de La Rosa tiene tono de utopía: contagia esas ansias por arreglar las cosas de difícil arreglo, de luchar en una batalla que de antemano sabes perdida: la del desamor. Como suele ocurrir en las entrevistas, una vez que aprietas el stop de la grabadora, surgen las confesiones más interesantes. En este caso, sin necesidad de traicionar el secreto profesional, el off the record también puede vislumbrarse en todas y cada una de las composiciones que integran el debut en solitario del antes líder de El Hombre Burbuja. El que tenga alma de vouyeur encontrará la respuesta a todos los interrogantes pendientes en este "m.o.s." (Everlasting Records), un disco sincero y personal repleto de heridas físicas y mentales, un espejo el que todo el que haya tenido y perdido se sentirá reflejado y descubrirá, con asombro, más de una cicatriz abierta. De La Rosa utiliza sus canciones como un arma de doble filo, que sana y hace daño, que sirve de libro autoayuda y manual de instrucciones para el prójimo, aún a sabiendas de la certeza de ese refrán que afirma que el hombre es el único animal que tropieza dos (y más) veces en la misma piedra. Cuando El Hombre Burbuja publicó su tercer y último disco, "La paz está en las matemáticas", la crítica lo alabó como el mejor de la banda. Aún así tú confesabas que había sido concebido en un momento de decepción y al poco tiempo, decidisteis disolver el grupo. ¿Cuáles fueron las razones para acabar con el proyecto? Cuando se acaba una banda supongo que se unen muchos factores. En nuestro caso la relación, a pesar de que ahora volvemos a ser muy buenos amigos, estaba muy enrarecida y cada uno estaba en otras cosas… Se juntaron viajes: uno se fue a vivir con su novia al País Vasco, otro se fue a Turquía, yo me fui a Nueva York… En fin, éste fue el detonante al que se sumó que el grupo no estaba obteniendo la repercusión que debiera… Nos estábamos aburriendo de todo, incluso de nosotros mismos. Así que lo mejor era no seguir revolviendo la mierda y pasar a otra cosa. Entonces, ¿Tuvo que ver también en esta decisión cierta decepción con el mundo discográfico? A medida que te metes en este mundo vas viendo claramente cómo es, te das cuenta que hay mucho lugar para la música empresarial pero poco espacio para hacer otras cosas. Además, en España tampoco contamos con una industria que pueda sostener muchas bandas y por desgracia, a nadie le interesa… Pero, a pesar de todo, regresas en solitario. ¿qué expectativas tienes ahora que juegas con la ventaja de la experiencia? En realidad ya no hago música con expectativas de conseguir nada… Necesito hacer canciones y si hay gente que me las publica, pues bien. No creas, a menudo no me importaría no tener que hacerlas, ser una persona sin inquietudes creativas… eso me relajaría el alma pero… es lo que hay. Por supuesto, si se venden más copias que del disco anterior estupendo pero tampoco he hecho este disco con intención de llegar a ningún lado. Lo he hecho porque me gusta. ¿Qué diferencias y ventajas encuentras en grabar en solitario a hacerlo con un grupo? ¿Ventajas? Hay una mayor libertad creativa, en el sentido de que no dependes de nadie, de que puedes hacer en cada momento lo que te dé la gana ya no sólo con la música sino sin tener que contar siempre con las mismas personas. En este momento me apetecía hacer un disco rockero pero si el siguiente quiero hacerlo de boleros o de chachachá me juntaré con la gente adecuada… ¿Inconvenientes? Bueno… quizás ahora estaría aquí con más gente (risas) y… estoy solo (más risas). La verdad es que tampoco me lo he planteado mucho aunque hacerlo solo ha sido más relajado, si lo he hecho ha sido porque me apetecía dar carpetazo a lo otro. Ha sido una especie de liberación en este sentido, ya que no arrastras con nada anterior, con un estilo… Lo quieras o no, un lastre siempre te limita. El disco además lo has autoproducido, ¿a qué se debe tanta independencia? En realidad producir un disco tampoco es una cosa tan complicada. Si sabes aproximadamente como quieres sonar no tiene ningún misterio. Tener un productor actualmente sólo sirve como promoción, para que luego en la reseña periodística se diga "suena así y lo ha producido no sé quien". Es una manera de vender el disco. El problema que tienen los productores normalmente es que hacen tu disco como ellos quieren, es difícil encontrar productores transparentes. Hace tiempo hablaba con alguien de Steve Albini y me decía que era la "antiproducción"... ¡pero si es el productor con más señas de identidad que conozco! Eso era lo que quería evitar: que sonase a un productor y no a la banda. A un productor le pagan por algo y eso es dejar sus huellas en el disco. Se tiene muy mitificada la figura del productor, cuando en realidad productor puede ser cualquiera. ¿Ocupaba el amor o en este caso la decepción amorosa tanto espacio en tu vida para que le dedicases un disco completo? De alguna forma era una manera de ver si con ello consigo no hacer ninguno tan doloroso. Ha sido una especie de clase de autoayuda o algo así. Llega un momento en que la gota colma el vaso de tu paciencia y te dices: "he caído en esto ya demasiadas veces y vuelvo a repetir los mismos tics y siempre pasa lo mismo y siempre es la misma historia, siempre se falla en lo mismo... Era una manera de vomitarlo todo y tenerlo presente, casi como un referente, para que cuando me enfrente de nuevo con esas situaciones decirme: "esto ya lo has vivido y no vas a volver a pasar por la misma mierda". Por eso digo lo de autoayuda, para ver si me sirve de algo, que lo dudo... ¿Sueles partir siempre de hechos autobiográficos a la hora de escribir? Soy de los que piensan que hable de lo que hable la autobiografía está siempre por ahí. En este caso sí me he apoyado en lo que me ha pasado a mí y a gente de mi alrededor. Y sí es verdad que me ponía a escribir y todas las canciones me salían sobre el amor y el desamor y me preguntaba: "Joder ¿pero que estoy escribiendo?". Es más, incluso hubo momento en que me auto imponía un tema, escribir sobre algo diferente…. y cuando volvía a repasarlo me daba cuenta de que había vuelto a escribir sobre lo mismo. Soy un poco pesado por excelencia pero si el látigo quiere hablar de amor vamos a hacerlo con crudeza. Siempre se ha alabado mucho tu forma de escribir, se te ha comparado incluso con músicos de generación como Fernando Alfaro, Antonio Arias (Lagartija Nick). ¿Cuáles son los letristas que más te han influido? De rock realmente tampoco hay muchos. En este disco hay más referencias a poetas, incluso frases copiadas o plagiadas. Por ejemplo: "El mar, recuerdo del nombre de todos sus ahogados" es de Lorca; "que triste el ruido de los cuerpos cuando se aman" de Neruda. Hay más referencias de ese tipo que del rock and roll, por ahí han ido los tiros... ¿Y te has planteado alguna vez escribir relatos? Los relatos los hago aunque con el tema de las canciones nunca los acabo, muchas veces los relatos se convierten en canciones. En este disco por ej. "Otro de sus juegos" o "A pleno sol" son relatos convertidos en canciones. ¿Por qué elegiste a Miguel Riva |