8 junio, 2018. Por

Las crónicas de Peter Sanchidrián

Comedia, ciencia-ficción y teatro pop del absurdo
Las crónicas de Peter Sanchidrián

“¡No estéis tristes! El mundo se acaba hoy, lo sabemos, es lo que os ha traído aquí. Bienvenidos, habéis llegado a tiempo. Tenéis los recursos para haber comprado vuestro billete hacia el espacio exterior antes de que esto se acabe”, dice Peter Sanchidrián. Bueno, el billete hacia la estratosfera y más allá, pero también hacia la nueva aventura de José Padilla (dramaturgo que cada vez va cogiendo más carrerilla, espacial y terrícola) que se puede ver en el ambigú del Pavón Teatro Kamikaze.

Las crónicas de Peter Sanchidrían es un delirio en el que se fusionan la comedia y la ciencia ficción de toques pop y rematadamente absurdos que podría amar profundamente el autor de La guía del autoestopista galáctico, Douglas Adams.

Padilla presenta varias historias cortas con ciertos nexos de unión (la ciencia ficción como eje principal) que revisitan ciertos relatos populares y nos hablan sobre las ansias de inmortalidad para el ser amado (con ecos de Frankenstein), la ambición sin límites de una actriz (en una mix entre Eva al Desnudo y Asimov), las amistades tóxicas (en una revisitación absolutamente apoteósica del cuento de terror sobrenatural La pata de mono en plan reunión de amigos) o el relato de acción romántico disparatado que convierte el escenario en una viñeta de cómic (que no tebeo) gigante al servicio de un fan de Spiderman.

El espectáculo es un entretenimiento sin ínfulas de grandeza pero con muchas ganas de que la gente se lo pase bien, es sencillo, con una casi inexistente escenografía (tan solo la barra del ambigú como fondo y un par de banquetas), una iluminación muy de ciencia ficción de serie b y un apropiado diseño de sonido que ensalzan la labor de unos divertidísimos y efervescentes Cristóbal Suárez, Juan Vinuesa, José Juan Rodríguez, María Hervás, Laura Galán y Antonia Paso. No se puede destacar a ninguno porque están todos en la misma órbita y se nota disfrutan horrores con esta ida de pinza que les ha escrito Padilla.

En definitiva, un amenísimo viaje interplanetario. Comprad vuestro billete hacia el espacio exterior ya mismo antes de que esto se acabe, que despega la nave… Tres… Dos… Uno… ¡Ignición!

Las crónicas de Peter Sanchidrián