30 octubre, 2018. Por

Conde

Un manifiesto hecho canción que sangra y se divierte a partes iguales
Conde

Puedes pasarte la vida intentando buscar, identificar y alumbrar aquello que supuestamente brilla con luz propia, o puedes encontrar pequeños destellos de luz en las cosas que vuelan en la oscuridad, alrededor tuyo, y convertirlas en grandes focos que siempre han estado ahí y que, por fin, todos las podemos ver.

Eso es lo que parece haber sucedido en lo que será el nuevo álbum de Conde, un artista que lleva más de treinta años en el alambre y peleando a la contra, y que cuenta los días para que vea la luz en la que será la primera referencia discográfica del flamante sello Error 404 Records.

El Deshielo, que ha contado con la producción de Miguel Marcos, líder de Le Voyeur Méndez, estará disponible a partir del jueves 8 de noviembre y que se presentará oficialmente en Madrid el también jueves 15 de noviembre en el Costello Club (y para el que aún quedan entradas en este enlace), nos sumerge en un cancionero que, como bien definen desde el propio sello, “se mueve entre lo experimental y lo sentimental, lo profundo y lo frívolo; con momentos dramáticos y otros repletos de sentido del humor”.

Buena cuenta de ello queda claro en Y no hay canción de amor, single adelanto del que estrenamos en exclusiva el sencillo y austero, pero directo y frontal, videoclip de una canción que ubica a Conde en un universo tan cerca de Leonard Cohen, Richard Hawley o Tom Waits como de Rafael Berrio, Javier Corcobado o Carlos Ann: un manifiesto hecho canción que sangra y se divierte a partes iguales; tú decides la propia cara de la moneda con la que te quedas.

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