11 octubre, 2017. Por

Compás del Cante 2017

El certamen se revoluciona a sí mismo para revolucionar el arte flamenco
Compás del Cante 2017

A veces es necesario revolucionarse a uno mismo pare revolucionar a los demás. Eso mismo es lo que han hecho desde la Fundación Cruzcampo, quienes llevan más de tres décadas organizando el premio Compás del Cante, con el objetivo de distinguir a los grandes iconos del arte flamenco, siendo considerado como “el Nobel del Flamenco” y que a lo largo de su historia ha reconocido a los más grandes del arte flamenco: entre muchos otros, desde Manuel Mairena a Paco de Lucía, Enrique Morente, Carmen Linares, Manolo Sanlúcar, José Menese, la Paquera de Jerez o el último premiado, José Mercé.

Este año, en su 31ª edición, han agitado su propio avispero para que el duende se manifieste tanto desde su facción más icónica como desde su potencialidad.


Por un lado, el Compás del Cante ha decidido otorgar su galardón a Rafael Riqueni, posiblemente el guitarrista flamenco vivo más importante del mundo, y no exento de unos últimos años especialmente agitados, que están encontrando redención y reinicio en los últimos meses, motivo por el cual lo entrevistábamos el pasado verano.

Y es que, tras unos años de ausencia, sin publicar álbum en casi veinte años, el sevillano puso en circulación uno de sus mejores discos y un álbum llamado a ser fundamental para entender el sonido de la guitarra flamenca, un Parque de María Luisa que lo reivindica como una de las figuras más destacadas de la historia del flamenco (así se lo hizo saber tras su histórico directo en el Teatro de la Maestranza de la capital andaluza) y abre una vía luminosa al sonido de la guitarra flamenca, a medio camino entre la sinfonía de cuerdas y el culto a la atmósfera de las calles y parques de su Sevilla natal.

Pero, además de volver a distinguir a un inconmensurable e indiscutible gran símbolo del arte flamenco, este año presentan un nuevo premio: el Nuevo Compás, destinado a impulsar la proyección de los nuevos talentos del flamenco español, sirviendo como rastreador, identificador, catalizador y primer gran reconocimiento a esos nombres que, aún en proceso de forja de lo que a buen seguro será una carrera de leyenda, han hecho méritos de sobra para recoger los frutos de un trabajo que apunta maneras.

Este primer año la bailaora granadina Patricia Guerrero ha sido la galardonada con este nuevo reconocimiento del certamen impulsado por la Fundación Cruzcampo. Junto a ella, los otros dos finalistas son, además, dos de los representantes de lo que puede entenderse como el “nuevo cante” y el “nuevo toque”: el cantaor chiclanero Rancapino Chico (hijo del conocido cantaor Rancapino, como podéis imaginar) y el guitarrista jerezano Manuel Valencia.

Además, este año el certamen, que ha contado con un jurado de excepción compuesto por José Mercé (ganador del premio en 2016), Rafael Infante (director de la Cátedra de Flamencología en la Universidad de Sevilla), Cristóbal Ortega (Director de la XVIII y XIX Bienal de Flamenco de Sevilla) y los periodistas José Manuel Gómez ‘Gufi’, Teo Sánchez y Alberto García Reyes, concederá una Mención especial al que posiblemente sea el símbolo universal del flamenco, Camarón de la Isla, coincidiendo con el 25 aniversario de su muerte.

La gala de entrega de premios se celebrará el miércoles 13 de diciembre en el Teatro Central de Sevilla, y tanto los tres finalistas del Nuevo Compás como Rafael Riqueni, indiscutible ganador de esta XXXI edición del Compás del Cante, actuarán en directo en el célebre teatro sevillano.

Compás del Cante 2017