30 marzo, 2017. Por

Comedia multimedia

El absurdo de la tecnología, a escena
Comedia multimedia

Una solícita y sobrada de energías maestra de ceremonias, Miss Web, nos recibe en el escenario: “Hoy tu mundo va a cambiar. Bienvenido a la experiencia de la vidaaaahhh…” (esto anterior había que decirlo con morritos tipo Gurruchaga en sus mejores tiempos) “Querido cliente, ya estás conectado al presente, y hemos desarrollado para ti este entorno de realidad virtual que reproduce… un teatro”.

Para ser más exactos y en este caso, que reproduce exactamente la sala 2 de los Teatros Luchana. Que es donde se desarrolla esta experiencia teatral cibernético-musical que es Comedia Multimedia, la nueva aventura cómica de Álvaro Tato (dramaturgia) y Yayo Cáceres (dirección), miembros de Ron Lalá. Que pasan de los versos del Siglo de Oro a los códigos binarios sin pestañear.

El estilo trovadoresco de sus espectáculos previos se readapta aquí en una presentación digna del difunto Bill Gates, en la cual los agentes comerciales Bit, Click y Link, a las órdenes de la ya mentada Miss Web, vienen a vender al público presente el producto de entretenimiento definitivo. Que es (redoble de tambor…), naaahhh, no vamos a hacer spoiler. “¡Fuera spoiler, fuera spoiler!”, como dicen en uno de los mejores sketches de la función.

Comedia multimedia es un entretenimiento perfecto para pasar una tranquila tarde de finde. No hay que buscarle mucho más, porque tampoco tiene más pretensiones. A puntito de agotarse la fórmula pasado un rato está, todo hay que decirlo, pero por fortuna acaba remontando con el descubrimiento de ese entretenimiento definitivo (que dicho así parece una frase de Terminator) y una descarrachante representación “Técnica.

Los sketches (siempre con el absurdo de la tecnología como leitmotiv)  se ven regados con temas musicales interpretados en directo por los propios comediantes: Jacinto Bobo, David Ordinas y Fran García, que realizan una estupendísima labor. Aunque la estrella de la función es una divertidísima Inma Cuevas que vuelve a demostrar una vez más (después de maravillas como Constelaciones o Historias de Usera) su capacidad para comerse el escenario. Y aquí además nos demuestra que, además de actuar, sabe cantar (con tremendo swing).

En definitiva, una Comedia Multimedia ésta que fácilmente gustará al gran público, excusa más que buena para olvidarse de los móviles, ordenadores, feisbus y tuiters por un rato. Y es que la acción real de vez en cuando no viene mal.

Comedia multimedia