22 mayo, 2018. Por

Cokoif

La fotografía que detiene el ritmo acompasado de las olas
Cokoif

Cuando el mar ejerce su poder hipnótico, no solo hace que nos relajemos y entremos en un estado de calma, sino que su color y el ritmo acompasado de las olas, ejercen en algunos artistas como Cokoif su propia razón de ser. Para Coke Fontes, el mar ha supuesto toda una aventura de creación en el mundo de la fotografía analógica. Nacido en Castellón, parte de su vida la dedica a la fotografía en blanco y negro en el agua, la moda y el longboard.

Su nuevo trabajo en solitario llamado It’s Only Water da título a una reciente exposición presentada en Lomography Embassy en Barcelona, donde Fontes ha tenido la oportunidad de mostrar su proyecto analógico, con el que se siente profundamente identificado. Una selección de fotografías relacionadas con el universo del surf, la moda y con el mar de fondo, como único e indiscutible protagonista.

“Ha sido una experiencia increíble. He tenido muchas sensaciones hermosas, desde emocionarme preparándolo todo, hasta elegir las fotografías finales, sin duda, la parte más difícil”, nos cuenta.

Cokoif ha viajado por varias partes del mundo fotografiando lo que ama desde la óptica de una Polaroid. La reciente exposición It’s Only Water pronto se expondrá en otras salas expositivas alrededor de España, aunque aún no haya fechas concretas, con contenidos, todos relacionados con el mar, pero diferentes. Fotografías de varios mares de diferentes lugares del mundo como Argentina, Perú, California, Portugal o Indonesia tanto analógicas como digitales.

Coke Fontes estudió fotografía pero se considera sobre todo un artista autodidacta. Su trabajo pasa por la fotografía, tanto digital como analógica, aunque reconoce sentir y divertirse mucho más con éste último estilo. Y, quizás por ello, su labor tenga un doble valor, pues en una era donde lo digital prima, el megapíxel manda y lo inmediato domina casi todo lo que hacemos, o todo, Fontes apuesta e, incluso, prefiere la fotografía analógica.

Unas imágenes delicadas, armoniosas, y que nos transmiten serenidad y paz donde cualquiera que ronde el mar, puede sentirse perfectamente identificado. Fotografías en las que mezcla sus diferentes trabajos para campañas de moda, la fotografía analógica y el surf, hobbie al que dedica sus ratos libres.

“Me divierte muchísimo más estar en el agua sacando las fotografías en analógico, así, siento que cuido más mi trabajo, lo pienso todo bien, y me motiva e inquieta la espera hasta ver el resultado final. Definitivamente, me divierto y soy feliz en el agua”, explica.

Porque desde luego, a la hora de disparar una fotografía analógica hay que pensárselo dos veces y tenerlo muy claro. Sin embargo, ahí reside también su encanto, pues la cosa muchas veces no sale todo lo bien que uno puede esperar. O sí, puede que hasta mejor.

“Sacar la Polaroid de dentro del agua, esa sensación, es lo máximo para mí. Salir del agua y poder ver el resultado instantánea, ver si la cámara sigue funcionando o le ha entrado agua. He tenido diferentes anécdotas de las que voy aprendiendo y mejorando los sistemas, entre otras cosas para no perder más cámaras”, reconoce. “El mar en calma es muy inspirador para mí, cuando entro en él me relajo, desconecto de todo. Es lo que más me gusta hacer en la vida”.

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