22 junio, 2017. Por

Club del Río

Hablamos con el combo madrileño sobre ‘Un sol dentro’, su último disco
Club del Río

Hablamos con Club Del Río sobre Un Sol Dentro, su último trabajo. La banda madrileña recorre carretera y hace múltiples paradas para enseñar al nuevo miembro de la familia. Ceremonia pura y directo asegurado.

No hay más que recordar la mayúscula presentación en Joy Eslava. Quizás para muchos Club Del Río sea una de las bandas más especiales de nuestro país. O quizás no y sólo lo sea para algunos. “Arte y Matemática”, aunque por norma van de la mano, no siempre caminan casados. Sí es seguro que esta banda de la capital perfuma de libertad la tierra que pisa. Son diferentes. Letras y melodías ritualistas hacen de cada directo una primorosa ceremonia. Después de hacer lo propio con Monzón (2014), los madrileños pasean Un Sol Dentro (2016) con ilusión y cariño.

Quieren mostrar la manera que tienen de expresarse allí donde la vida les acerque. Son siete y todos protagonizan una mágica puesta en escena creada para todos los públicos. Nos abren las puertas de casa, hogar que nos hace sentir en el más verde de los bosques, para conversar en la azotea. El sol nos acompaña en tan íntimo viaje.

Notodo: Sevilla, Murcia, Valencia, Santiago de Compostela, Salamanca, entre un largo etcétera, ya han podido ser testigos de vuestro directo con Un Sol Dentro. A Coruña, Barcelona, Madrid y Mallorca son las próximas citas. Esta última os acoge en el Mallorca Live Festival… ¿Habrá más hueco para festivales? ¿Sois amigos del escenario festivalero?

Esteban de Bergia: Nos gustan, aunque nos gusten más las salas o los teatros. Pero hay festis muy guapos. Creemos que entraremos en algunos. De hecho, estamos intentando con El Volcan Música (sello que nos acoge) cerrar algunos de cara al verano. Hemos estado en el Primavera Trompetera moviendo las caderas y los codos (risas). Estamos currando tanto con El Volcán como con un promotor de conciertos con el que también hacemos equipo e intentaremos tener noticias pronto. En cuanto terminemos gira nos pondremos a saco con el verano.

La presentación en Joy Eslava supone ya un antes y un después en nuestra historia como grupo

 

Notodo: Suficiente gira recorrida como para hacer balance, ¿cómo recibe la gente Un Sol Dentro?

Esteban: Creemos que está gustando. En Madrid, por ahora, muy bien. La presentación en Joy Eslava fue brutal. De hecho, aquella cita supone ya un antes y un después en nuestra historia como grupo. Nunca habíamos tenido un público tan numeroso ni tan entregado. La gente cantó con nosotros, nos quedamos impresionados. Nos animó a seguir con lo que hacemos. Pero es que fuera de Madrid nosotros aún somos auténticos desconocidos. La mayoría no conoce ni Monzón, nuestro primer trabajo, ni este último tampoco. Al menos lo suficiente. Así que en esas andamos, intentamos seguir en el camino y que nuestra música llegue lo más lejos posible.

Notodo: Dejando a un lado la cantidad, ¿cómo definís a vuestro público?

Esteban: Nuestro público conforma una especie de batiburrillo. Hay un poco de todo, en realidad. Muchas edades distintas. En la Joy había niños en primera fila, gente mayor…

Álvaro Ayuso: Hay también un movimiento teenager, chicas gritando a Esteban (risas) que ha aparecido de repente y se ha colado, porque ese público no nos acompañaba antes. Chicos y chicas muy entusiasmados, pero hay de todo.

Notodo: ¿Cómo habéis vivido la creación del pequeño de la familia? Porque de la grabación algo sabemos…

Esteban: La creación en casa. Por aquel entonces, compartíamos hogar diez amigos, entre los cuales habían miembros de la banda. Allí vivimos todo: proceso de creación, ensayos, maquetación…  Aquella casa significó –y significa- mucho para nosotros. Para grabar nos fuimos a Sevilla, allí nos concentramos con Raúl Pérez en La Mina. La experiencia fue maravillosa, nos recibió como si fuera nuestra casa. Nos hicimos muy colegas, además es un profesional. Vivimos seis días de lo más familiar. Él es una especie de budista de la música: no bebe, no toma café, no fuma… Nosotros, en cambio, por ahí a nuestro rollo. La verdad es que la grabación, en comparación con el primero (donde también lo pasamos bien, pero fue una cosa mucho más dividida en etapas), ha sido cojonuda. Luego lo hemos mezclado con Rosillo, otro gustazo, aquí en Madrid.

Si uno se obsesiona con querer vivir de la música, cambian muchas cosas

 

Notodo: Por seguir hablando de grabaciones, ¿cómo fue la grabación de Estampida, videoclip del primer single donde aparecen los grandes de Tomasito y Víctor Iniesta?

Esteban: Fue la hostia. Lo pasamos muy bien. Lo hicimos con unos colegas (con los que ya hemos trabajado en otros proyectos), se llaman CráneoMedia. Mola mucho lo que hacen, sobre todo con el hip-hop y con el trap. Les gustó el rollo del grupo y fue sencillo. Luego la grabación con Tomasito y Víctor Iniesta fue especial. Le tuvimos grabando en Tuétano, el estudio que tenemos en Boadilla, y fue alucinante. Jaleos y palmas por doquier (risas).

Notodo: Entre todo lo que os define, algunos resaltan el hecho de que parece que hacéis lo que os da la gana. Ese halo de libertad tan contagioso y tan juvenil.

Esteban: Eso está guay. Suelen decírnoslo. Nos gusta que nos vean así.

Notodo: De libertades (y de falta de ellas) también habla el mundillo. ¿Cómo veis el panorama de nuestro país? ¿Pretende Club Del Río vivir de la música?

Esteban: Joder, pues está creciendo en muchos estilos. Aunque se dé más coba a unas bandas que a otras, no podemos obviar el hecho de que hay conciertos cada noche (al menos en Madrid). La oferta es impresionante, bandas que vienen de todas las ciudades, incluida Madrid. La escena crece. Pero hay una exclusión cultural brutal. Estamos viviendo un momento de cambio en todos los sentidos. Presenciamos, ante todo, una escena de buena calidad. Pero no estamos seguros de que se esté escuchando todo lo bueno que hay por ahí.

Álvaro: No vivimos de la música. Y tampoco queremos como tal. Es delicado porque si uno se obsesiona con que quiere vivir de la música, cambian muchas cosas alrededor. Angustias, expectativas que se cumplen, otras que no (estas las más sufridas). La música para nosotros no es eso. Lo que hacemos lo entendemos como más humano, mucho más íntimo. Queremos hacer canciones, grabar discos para que ahí queden, y luego si tienen acogida pues genial.

Nosotros cantamos y tocamos instrumentos, esa es nuestra vía de escape

 

Notodo: No obstante, un grupo joven (aunque experimentado) como es el vuestro, ¿cree en la suerte de que le vea la persona adecuada en el momento oportuno?

Esteban: Sí. De hecho, en nuestro caso (hasta ahora) ha sido un poco así. La magia del directo tiene mucho de eso. Nosotros hacíamos música y, de repente, un día aparece El Volcán Música con Javier Liñán y nos escucha. Se animaron y ahí estamos, con ellos. Poco a poco, ya se nos escucha un poco más gracias a la cobertura en medios. Hemos tenido esa suerte de la que nos hablas. Haciendo referencia a lo de antes, más que ambición por conseguir vivir de la música, queremos tener algo de suerte dentro de este mundo caótico y raro, que es el de la industria musical.

Notodo: ¿Cuánta importancia tiene la música en vuestros días?

Esteban: Muchísima. Es la forma que tenemos de vivir. Nos expresamos a través de ella. Nosotros cantamos y tocamos instrumentos, esa es nuestra vía de escape. Los grandes héroes de esta sociedad son esas personas que igual no tienen una vía de escape a sus sentimientos y se tienen que comer todo, con el coraje necesario para aguantar sus movidas. Al final, los artistas parten con un poco de ventaja, precisamente por disponer de esa vía de desahogo, que es la música. Para nosotros, la música es intrínseca a nuestras vidas y nos permite canalizar sentimientos y emociones, y también nos hace pensar que “qué bien se está estando vivo”. La música es eso: esperanza.

Nos gusta que vean en nosotros ese halo de libertad contagioso y juvenil

 

Notodo: Hablemos de músicos. ¿Con quién gustaría compartir escenario?

Esteban: Somos muy fans de Jorge Drexler (que está muy en boca de todos), pero es que Bailar en la Cueva (su último disco) mola mucho. Tocar con él estaría muy bien. O con Pony Bravo, que nos flipan.

Notodo: Si pudieseis girar por otro país, ¿a qué parte del globo os iríais?

Álvaro: Yo me iría a Colombia.

Esteban: México. Sí, México y Colombia estaría muy bien. Estamos muy obsesionados con irnos para allá, la verdad es que tenemos muchas influencias de su música y de alguna forma sentimos que podría funcionar bien.

Fuera de Madrid aún somos unos auténticos desconocidos

 

Notodo: Terminemos con el diseño que nos da la bienvenida a Un Sol Dentro, ¿quién es el o la artista que se ha encargado de la portada?

Esteban: Ha sido obra de Cris, una artista muy amiga nuestra, la novia del bajista de la banda, su nombre artístico es SINO. Y luego Miguel García, que se ha ocupado de la maquetación.

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