Si es por algo que Kings of Leon no termina de ser la nueva-gran-banda del rock, es por que este mundo musical guiado por las webs 2.0 no para de generar atractivos actos que en seguida llaman nuestra atención y ocupan un lugarcito más en nuestros cerebros atiborrados de melodías. A veces podemos imaginar que el mundo tiene la posibilidad de volver a ser más lento, que nos puede volver a dar más tiempo para, por ejemplo, escuchar bien a fondo un disco que haya llegado a nuestras manos. Posiblemente en ese contexto Kings of Leon aumentarían su grandeza aún más.
Es que con Only by the Night los chicos de Tennesse siguen la senda ganadora. Seguramente el hecho de que entre todos los miembros de la banda haya una relación de sangre hace que esta banda siga avanzando casilleros en el incesable camino de la creatividad musical. Tras varias escuchas a Only by the Night se puede adivinar que, quizá no sea el techo de su carrera, pero sí que los Kings of Leon en esta ocasión han sabido llevar a muy buen puerto todas las influencias que definen un sondo cada vez más personal. El consejo es el siguiente: relájate y escucha. Merece la pena.
El comenzar del disco con “Cold Desert” se hace tan grande como el de “Knocked up” en Because of the Times (2007), el que conozca este tema sabrá de que nivel de grandeza estamos hablando. Afortunadamente el disco está bien poblado de momentos destacables como esa preciosa apertura (“Closer”, “Use Somebody”, “I Want You”, “Revelry”) donde se hincha la vena sureña del grupo y esa idoneidad mágica de la voz de Caleb Followill para contar historias como lo haría un veterano del doble de su edad. En otros aspectos sonoros Kings of Leon triunfa con “Crawl” (convirtiendo en algo novedoso una melodía clásica de rock gracias a una producción impecable), “Sex on Fire” (su costado pop explotado como de costumbre) y “17” (sonando sentidos, épicos y setenteros). De cara a su próxima gira en nuestro país, lo mejor que le podía pasar a sus fans locales y a quienes los vayan a conocer a estos conciertos es un disco como Only by the Night, el complemento perfecto para los invencibles hits de sus tres primeros álbumes.
