Cuando se aproximan los meses de julio y agosto pensamos con envidia sana en el sur y en una de las programaciones musicales más privilegiadas que se disfrutan por esas latitudes cuando aprieta el calor. Y pensamos, claro está, en una nueva edición de uno de los festivales más especiales de la época estival: Nocturama. Con un modelo de gestión intervenido por varias manos, el festival ocupa, durante alrededor de sesenta días y con un papel protagonista, las páginas de cualquier agenda de los (no sólo) andaluces más inquietos por la música y el cine, amantes y voraces consumidores de una u otra disciplina. El espacio, que además es el inmejorable enclave del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), por no hablar de los precios, no hacen sino confirmarnos una cosa: el que no tenga plan este verano es porque no quiere.
Durante las noches (sí, que en Sevilla en verano hace mucho calor) de julio y agosto y de miércoles a sábados, el CAAC será receptáculo y emisor de vibraciones de sonido y pantalla gigante para el haz de luz de distintas proyecciones. Durante los viernes y sábados de julio y agosto y bajo los ciclos Visiones del patrimonio cultural y Mirando otras ficciones, podrán visionarse algunos trabajos cinematográficos que, bajo el denominador común del patrimonio y desde diferentes puntos de vista para abordarlo, vierten lucidez sobre lo que nos acoge y predispone, nos abriga y nos expone (como Currito de la luz, de Alejandro Pérez Lugín; Of Time of the City, de Terence Davis; El último, de Murnau; Tiempos modernos, de Charles Chaplin; o Corazonada, de F.F. Copplola). Y otros tantos de ese otro cine que, afortunadamente, se rodó, se rueda y todo son visos optimistas de que se siga rodando (como Persona, de Bergman; Blow Up, de Antonioni; El estado de las cosas, de Win Wenders; Redacted, de Brian de Palma; Caché, de Haneke; o Videodrome, de Cronenberg; entre otras).
Y, por si esto fuera poco y para seguir anotando cosas en esta agenda, la programación musical se despliega durante los miércoles y jueves para, entre propuestas nacionales y propuestas internacionales (y de la mano de la programación que propone La Suite Creación y de Green Ufos), encontrarnos con algunos nombres que provocan el rechinar de nuestros dientes cuando apretamos la mandíbula con esa envidia (siempre) sana: Cranes, los británicos y hermanos (Shaw), verdaderos artífices de una escuela de dreampop-krautrock y paisajes sonoros que seguirá después, presentando su noveno y homónimo álbum, Jay Jay Johanson, el Sinatra sueco y aterciopelado de la canción moderna, que estará presentando su último disco en su primer concierto en la capital hispalense. También presentarán su tercer trabajo los tres ruiseñores norteamericanos al teclado, Au Revoir Simone; la creatividad pop-rock poco convencional de los, también norteamericanos (aunque de la otra costa) Deerhoof; el joven Jeremy Jay presentando su segundo largo, Slow Dance; la sueca Sarah Assbring (ex - Aquadays) o, lo que es lo mismo, El Perro del Mar; el pop que, aunque recoja influencias que van de Arcade Fire a los Zombies, sólo puede sonar a ellos, de Bishop Allen; o The Wedding Present y sus lecciones de perfecto pop-rock. Que serán los que, en julio, se adelanten a las propuestas del mes contiguo, para el que se preparan delicias tan interesantes como el concierto especial entre David Rodríguez (Beef) con Joe Crepúsculo (Tarántula), Ana Fernández-Villaverde (La Bien Querida) y Jordi Irizar; La Jr., presentando el pop-dadá de sus 17 animales, una nueva actuación de uno de los mejores grupos nacionales desde hace años, Hello Cuca; el concierto especial con cuarteto de cuerda y percusión que ofrecerán Manolo y Genís (Astrud), propuesta con la que presentarán su repertorio adaptado a esta nueva formación (y que esperamos verla moverse por el resto de España); Teresa Iturroiz, quien seguirá presentando su inagotable en detalles Pío Pío, además de algún nuevo single; o Úrsula, que aprovecharán la ocasión para presentar su nuevo y cuarto disco: Mejor seguir al silencio (seguro, algo muy interesante, como lo son La banda sonora de mi funeral, Todo vuelve a ser lo que no era y Autoayuda emocional); entre otros tantos directos.
Sin que sirva de reprimenda y sólo como recomendación, ya explícita, os lo recordamos: el que no disfruta y el que no se divierte es porque no quiere. ¡Sevilla en verano rules!
