Ya suma veintiséis ediciones, el Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid sigue igual de fresco y más innovador que nunca. La cita más importante del año para las artes escénicas arranca con una programación de lo más variopinta, en la que lo convencional no es precisamente la filosofía de los proyectos exhibidos. Un momento único para ver, sentir, escuchar y admirar espectáculos procedentes del extranjero, nunca programados (o casi) en nuestro país de no ser por el Festival de Otoño. 35 espectáculos, 29 de ellos internacionales, para los amantes de la danza, el teatro, la música y el circo o incluso para los que anhelan un compendio de varias disciplinas. La compañía de Pina Bausch es la encargada de dar el pistolazo de salida a estos veinticinco días de cultura en mayúsculas, con Kontakthof, una pieza que la coreógrafa creó con un elenco de mujeres y hombres de más de sesenta y cinco años sin experiencia en el mundo de la danza profesional. Una coreografía con claro espíritu Bausch, en la que la realidad y el teatro se mezclan, y la soledad y la necesidad de sentirse amado se desean.
El universo de la danza no se queda corto, y entra en escena con aplomo la compañía de Marta Carrasco con DIES IRAE, una coreografía basada en el réquiem de Mozart que devora y obsesiona, impacta y es fuente de furia, de ira. ¡Una pieza sin tregua para el público! El teatro se viste de ropajes modernos y estrafalarios para acoger a la Medée africana del Théâtre Nanterre-Amandiers, con brujería tribal y los problemas sociales del continente olvidado de trasfondo; las propuestas de los argentinos Daniel Veronese y Claudio Tolcachir (artífice de La omisión de la familia Coleman) con su habitual “fotografía” de la sociedad que nos rodea y de nosotros mismos, todo ello tratado con sumo gusto y una buena dosis de humor negro. Jerk es la apuesta de Gisèle Vienne, Dennis Cooper y Jonathan Capdevielle por una historia macabra con tintes poéticos y estética gore. Siguiendo la tradición del género, los títeres de guante sirven aquí para representar temas ilícitos y violentos. Un espectáculo poco usual…
Desde Letonia llega Sonja, una mujer un tanto grotesca, solitaria y poco agraciada, que un día recibe una carta de amor que cambiará su vida. El director ha confiado en un hombre para este papel, no tanto con la pretensión de calcar el comportamiento femenino sino con la de entender en profundidad a las mujeres. El circo, por su parte, viene cargado de contemporaneidad con el Circus Klezmer, la celebración de una gran boda al son de la música tradicional judía klezmer. Desde Vietnam, nos llega Lang Toi integrando distintas disciplinas: música, teatro, malabares, acrobacia y artes marciales. El apartado de música viene representado por el japonés Ryuichi Sakamoto, capaz con su piano de derribar fronteras entre estilos tan sumamente variados como el pop, jazz, bossa nova, clásico, contemporáneo, acústico, eléctrico y músicas del mundo. Ojo también al sello islandés Bedroom Community con su proyecto colectivo Whale Watching Tour. ¡No pongas excusas y ve, por favor, al Festival de Otoño! No te arrepentirás.
Foto: DIES IRAE, compañía de Marta Carrasco. Foto: David Ruano
Nombre: XXVI edición del Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid
Un festival de artes escénicas y música
Cuándo: Del 4 al 29.11
Precio: Varios - consultar web
Venta de entradas: www.entradas.com
