South Pop Isla Cristina
Auditorio del Parque. Isla Cristina
Todavía no nos hemos ido de vacaciones y ya estamos hablándoos de lo que vamos a hacer a la vuelta. Eso es tener prisa y anticiparse. Tener un poquito de saludable ansiedad. Por algo será… De momento nos vamos con muchas ganas de disfrutar de unos días bien merecidos de descanso y siendo conscientes de un horizonte inmediato al regresar de nuestros respectivos periplos y un tiempo de asueto. El que vamos a contemplar en las playas de Isla Cristina, el incomparable telón de fondo de la celebración de la segunda edición del South Pop Isla Cristina, en la Costa de la Luz de Huelva. Un delicioso déjà vu que nos devolverá días y noches del verano que estaremos dejando atrás. De momento, que dure. Y, después, lo dilatamos.
Green Ufos, imparables con su edición sevillana con la que cumplieron cinco años el pasado y abril y después de la exquisita programación con la que vienen celebrando Nocturama desde principios de este mes, adelantan ya lo que podremos disfrutar en el crepúsculo de la época estival. Una cita que nos emplaza al 11 y 12 de septiembre para festejar el buen pop nacional e internacional en un enclave inmejorable de numerosos kilómetros de playa, gastronomía como en pocos sitios se cultiva y la coquetería de un recinto como el del Auditorio del Parque. Para entusiasmarnos con lo que más nos gusta en un ambiente cercano, sin estreses, sin solapamientos, para disfrutar al 100% de la música.

La Bien Querida, Klaus&Kinski y Los Punsetes son algunas de las bandas nacionales de esta edición

La organización vuelve a apostar por una programación equilibrada en propuestas de aquí y de allí. Marca de la casa de este sello sevillano. Un 50% de las propuestas que veremos en el festival son nacionales y un 50% internacionales. El encuentro con el pop de aquí estará protagonizado por artistas como
La Bien Querida, una laureada
Ana Fernández-Villaverde, que presentó en la florida primavera uno de los mejores discos del pop español,
Romancero (
Elefant, 2009). Un cancionero que echa raíces en el mejor pop independiente español y en una larga tradición de nuestro folclore que devuelve enriquecido en maravillosas composiciones de tintes aflamencados, arabescos morunos y sentidos compases y versos joteros. Un disco lleno de verdades y sencillez lírica que asentimos con empatía. Como la que también sentimos con otro de los grupos madrileños a los que no podemos dejar de seguir la pista,
Los Punsetes. Una formación tan incisiva en sus palabras como potente en sus composiciones de nervioso pop cortante, contagiado por la herencia más oscurecida del punk-rock de la movida y del C-86 y el post-punk británicos. Un indiepop que celebra los cánones de perfectas canciones de corta duración, aduciendo la acidez de un discurso de inteligente ironía. Presentaron su
trabajo homónimo el año pasado en
Gramaciones Grabofónicas y, después de haberles visto en repetidas ocasiones, sabemos que disfrutaremos de lo lindo con la performatividad de su directo. Seguramente escuchemos algunas de las canciones de su próximo trabajo, que ya hemos podido adivinar en sus últimas actuaciones en vivo.
Vivo está también el discurso tan sentido, surrealista e irónico, como cañí (en el mejor sentido de la palabra) de
Klaus&Kinski, una banda murciana de la que nos enamoramos súbitamente antes de poder disfrutar sus canciones en el que es, también, uno de los mejores álbumes del año pasado a nivel nacional:
Tu hoguera está ardiendo (
Jabalina, 2008). Y uno de los más interesantes epés en lo que llevamos de 2009 (
Por qué no me das tu dinero, también en
Jabalina). Un pop exquisito y ecléctico, tan pronto arreglado hacia deliciosas composiciones de (indie)pop clásico y mayúsculo, como trasladado a las esferas sintetizadas del pop electrónico, a la intimidad más doliente de un bolero o a las emocionantes batidas hacia el dreampop o el shoegaze más entusiasta. Y de Murcia a Bilbao para encontrarnos con
We Are Standard y su propuesta de baile seguro que salta del dance-rock de resortes soul al pop
electrofunkadélico, no tan estandarizado en nuestro país. Después de su segundo disco de título homónimo en
Mushroom Pillow (a finales del año pasado) y definiendo una producción boyante en su sonido encabezarán uno de los conciertos más movidos del festival. Mucho más, sin duda, que el que conducirá las cadencias suavizadas del proyecto de la malagueña
Ana López, o
Annie B. Sweet, otra de las propuestas de féminas con alma acústico-popfolkie que copan las cabeceras especializadas de nuestro país. Con la publicación reciente de su disco,
Start, Restart, Undo (
Subterfuge, 2009), y el revuelo de paralelismos y asimilaciones más o menos acertadas en el cotilleo indie, lo cierto es que su trabajo puede ser una de las mejores opciones para una cita vespertina en el recinto onubense.

Cats on Fire, Piano Magic y Those Dancing Days formarán parte de la representación internacional

Y el encuentro con el pop de allí estará representado por uno de los últimos descubrimientos del indiepop escandinavo (y de más allá de las fronteras nórdicas), liderado por el increíble y escurridizo Mattias Björkas y su banda Cats on Fire, que han lanzado hace muy poquito el segundo de sus trabajos, Our Temperance Movement (Johanna Kustannus, 2009). Un grupo con una puesta en escena espectacular y un sonido pulido y rico en influencias que pasan del indiepop más ortodoxo de guitarras jangle y diversas sacudidas (lo que más nos gusta) al neo-rockabily de salón de western o al twee pop. Recordarán los mejores momentos de su imprescindible debut The Province Complains (Marsh-Marigold, 2007) y repasarán este nuevo trabajo que siguen presentando en nuestro país después de su gira a comienzos de año de la mano de Fikasound. Otro joven prodigioso es Micah. P. Hinson, que con apenas 28 años (pero tres discos y un miniálbum a sus espaldas) es una de las figuras más importantes del sonido americana, de renovado pop-folk y folk-rock de orientaciones hacia el indie. No será la primera vez que le veamos este año por aquí, pero estaremos nuevamente delante de él, de su guitarra y ante los distintos registros de sus entonaciones vocales. De Memphis y las cadencias enraizadas en las cavidades actualizadas del folk nos vamos a Estocolmo y al pop de este grupo de chicas que, sin haber alcanzando la mayoría de edad, ya ha sido nominadas a los MTV Eureope Music Awards con su debut In Our Space Hero Suits (Wichita / Nuevos Medios, 2008). Those Dancing Days hacen puro pop a la girl band con inclinaciones pop-punk, anorak y twee y contagiarán seguramente a los asistentes con sus melodías coloristas y enérgicas en el que será uno de los conciertos más chispeantes y bailables.
Nada que ver con el folk experimental y, en ocasiones, surreal, servido con la inconfundible voz del inglés David Thomas Broughton. Un cantautor experto en conjugar samples, instrumentos de cuerda, tímidas y mustias guitarras con una solemnidad ceremoniosa increíble. Y que es capaz de poner los pelos de punta con cuatro versos trémulos y torturados entre los loops hipnóticos de los pedales con los que trata sus acordes de guitarra. Pedales que tampoco dejarán de pisar Piano Magic, a los que tenemos especial ganas de ver después de su último trabajo (un ep en el magnífico sello inglés Make Mine Music) que degustásemos a finales del pasado 2008. Un delicioso coqueteo con el post-punk arreglado, una tenue electrónica y la oscurecida lírica de su inequívoco post-pop, cuando no post-rock. Y porque, a decir verdad, cualquier momento es bueno para repasar el distinguido catálogo de obras que Glen Johnson (quien también ha publicado este año un trabajo en solitario bajo el citado sello inglés, Details Not Recorded) y el resto de la banda han desarrollado desde Popular Mechanics a Part Monster, del pop ambiental al shoegaze y de la etérea electrónica al post-rock, en sellos tan interesantes como 4AD, Darla, Rocket Girl y el propio Green Ufos.
Si este plantel le añadimos la posibilidad de disfrutar de algunas de las mejores playas de España, el mimo de un festival que permite que veamos cómodamente todas las actuaciones sin desafortunados y desagradables colapsos horarios, sin saturaciones de programación que impiden el disfrute lógico (por no desgastado) y nos invitan a una barbacoa como punto final para una tarde bañada por un exquisito sol del mes de septiembre; sólo nos queda esperar a que acabe un verano para que empiece el otro. En el South Pop Isla Cristina.