A la sazón del fortalecimiento del carácter subterráneo en elemento del cultismo cultural contemporáneo más y mejor valorado, la resistencia y, sobre todo visto los tiempos que corren, supervivencia de proyectos festivaleros como el Tanned Tin, cobran un tamiz si cabe más heroico y necesario. Si bien los años no han querido que la transformación del festival castellonense se transforme (al menos de momento) en un ejercicio para las masas como sí se ha querido en otros primerizos festivales noventeros como el FIB o el Primavera Sound, el Tanned Tin celebra este año su décimo segunda edición (si no contamos como “edición” aquellas “fiestas” de 2009 en Madrid y Barcelona) manteniendo el listón bien alto en lo que a pop maduro, adulto y prácticamente sólo apto para eruditos melómanos se refiere durante cuatro días en los que Castellón de la Plana servirá paella de popes (desde la ambigüedad más variopinta de la frase).
La realidad es la siguiente, y es que entre el 2 y el 5 de febrero el Tanned Tin volverá a reincidir en ese carácter dual que lo ha erigido como uno de los grandes eventos estatales en lo que a pop se refiere: mezclar jóvenes talentos que comienzan a ser trending topic en blogs, redes sociales y portales-mancomunidades de freaks de la descarga (por mucho que a la Ley SOPA le joda) y aquellos artistas que, dentro de seguir siendo unos puretas del carajo, las juventudes del pop siguen sintiéndose influidas por ellos. De esta manera, y encuadrando dentro de jóvenes talentos a un serial de bandas que se darán cita este año en Castellón, ubicamos a proyectos de pop nervioso y shoegazer como The History of Apple Pie, auténtica mesticidad africanista y cromática desde los instrumentos de Zun Zun Egui, esa mezcla de psicodelia y halos melancólicos de los ’80 de Patterns, la analogía de música clásica revestida en folk de Nat Baldwin o el lo-fi atrevido y estéticamente volátil de Fair Ohs, entre otros.
Entre los artistas que llevan tiempo siendo una realidad estacamos, claro, a un Tim Hecker recién cubierto de gloria gracias a la publicación hace menos de un año de aquella maravilla de neoclasicismo futurista que fue Ravedeath, 1972; una Laetitia Sadier que sigue experimentando en soledad los matices del pop mientras Stereolab la esperan en el local de ensayo; unos The Orchids, auténticos herederos de aquella camada amparada por Sarah Records hace veinte años, renacidos en una versión elefantiásica de aquel sonido de indie pop primerizo o la canción de autor en perfiles distanciados vista por artistas como Phoebe Kreutz (más moldypeachiana) o Greg Trooper (más johnnycashiana), entre otros. Si contamos, a su vez, con talentos estatales como el nervio de Za!, el neoclasicismo barroco de Mursego o talentos algo más masivos como Nacho Vegas o Triángulo de Amor Bizarro, la cosa promete. Ya es costumbre.
Nombre: Tanned Tin 2012
Un festival de pop
02.02: Tim Hecker, Nacho Vegas, Standstill plays Rooom, Greg Trooper, Laetitia Sadier, Austin TV y Triángulo de Amor Bizarro
03.02: Oh! Pears, Amor de Días, MAIN, Papercuts, Nat Baldwin, The History of Apple Pie, Like a Stuntman, Zun Zun Egui, Dead Western y Za!
Fecha por confirmar: Fair Ohs, Kites, Mursego, Norman Palm, Patterns, Pete Dale, Phoebe Kreutz, The 99 Call, The Black Swans, The Marzipan Man, The Orchids y Toby Goodshank
Dirección: Plaza de la Paz. Castellón de la Plana
Cuándo: 02 al 05.02
Precio: Ant.: 89,99 € (abono), 30 € (02.02) y 40 € (03 o 04.02) / Taq.: 40 € (02.02) y 50 € (03 o 04.02)
