Primavera Club
Barcelona y Madrid
Como tiene por costumbre la primavera vuelve con guantes y bufanda en Barcelona y Madrid para, unos meses antes de la gran cita, pasar revista a un año lleno de interesantes propuestas musicales en la escena independiente internacional. Poco después de haber disfrutado de las fiestas de presentación del Tanned Tin y con la necesidad concertista estimulada en un “queremos más” perpetuo, vuelve el Primavera Club con una nueva edición en la que agasajar nuestros oídos con glorias de siempre, nuevos nombres, nombres no tan nuevos (pero por fin sonando aquí y allí) y músicos en activa circulación y con nuevos trabajos que presentar en directo bajo el brazo. Y regresa esta estirpe de artistas que, lejos de integrarse en circuitos comerciales, definen una escena independiente y radiografían los gustos y sonidos de un año con la premisa fundamental de la calidad y la diferencia en la música contemporánea. Una programación que sacia los apetitos y finuras más voraces y exigentes y que este año contará con siete espacios en Barcelona y hasta ocho en Madrid para distribuir los casi cincuenta artistas invitados a participar en esta edición del festival. Así que abríguense, que viene el purificante frío del Primavera de invierno.
Entre los distintos escenarios y salas encontraremos reunidos un surtido ecléctico de propuestas que pasan del post-punk al folk o del pop de contingente electrónico al tweepop, el indiepop o el garage y, de ahí, por supuesto a nuevos géneros e hibridaciones necesarias y mutantes en la agitación musical contemporánea en sus fracciones más indies. Del adverso post-punk y ruidosa experimentalidad de guitarras psicodélicas, shoegazers e incluso góticos encontramos a A Place To Bury Strangers. Su segunda depredación emocional opresiva y sugestiva, que lleva por nombre Exploding Head, es otro manifiesto que sitúa a bandas americanas como ésta (y otras como Ceremony, Screen Vinyl Image o Alcian Blue, entre otras, en la cumbre de la inspiración del revival de estos géneros que apuntábamos). Ya hemos disfrutado de ellos en varias ocasiones (la primera de ellas en el Primavera Sound, hace un par de años) y seguramente será uno de los conciertos con mayor potencia adrenalínica. Y de la extasiante sequedad ensordecedora de estos neoyorquinos a la laxitud rítmica y sensorial de Beach House y su dreampop ambiental de corte pseudolectrónico. En Carpark (ojo a los trabajos de Toro y Moi –esperamos que algún festival se anime a traerle a él o a Whased Out, Million Young, Small Black o alguna otra de las derivaciones hipnagógicas de estos sonidos-) han publicado sus dos álbumes, de languidez estética, placidez rítmica e inspiradas melodías a guitarra, teclado y órgano. Y sostenidos por la dulzura vocal de Victoria. Pronto verá la luz su próximo y tercer trabajo de este dúo de Baltimore en Sub Pop, del que esperamos escuchar algunas canciones en su directo. Podremos disfrutar del sonido de School of Seven Bells, quienes con su debut en Ghoslty International (Alpinism) se han ganado el cielo para muchos fans del shoegaze y el noisepop de nueva ola en sus vertientes más cálidas y electrónicas. Las hermanas Deheza y Benjamin Curtis probablemente ofrezcan uno de los conciertos más expansivos y gratos repasando este trabajo y sus diversos epés.

A Place To Bury Strangers, School of Seven Bells, Neon Indian y Beach House, los cuatro magníficos

También se presenta más que apetecible el directo de pop sintetizado y de ecos pasados de teclados ochentenos y sintetizadores lúdicos y semiespectrales de Alan Palomo y su proyecto Neon Indian, quien ha conquistado los intereses pródigos de muchos oídos con su Psychic Chasms, un debut de electropop nostálgico y melódico, lavado hasta el extremo y en borrosa polaroid. Uno de esos nuevos representantes de pop de imagen onírica primigenia y sonido magnetofónico que, aunque no tan espléndido como esos otros proyectos de nuevo pop hipnagógico que comentábamos, hará las delicias (nostálgicas) de muchos de los que nos concentremos por allí. Sin duda muy casetero también es el sonido de Woods y todo el neofolk de tintes garageros y ruidosos del nuevo lo-fi estadonidense que practican. Insuflando necesario aire fresco a la escena desde alguno de los sellos de este dúo también norteamericano, como Fuck It Tapes o Woodist (entre otros tantos sellos norteamericanos especialistas en formatos de vinilo y casete, como Captured Tracks, Mexican Summer, Zoo Music, HoZac, Art Fag, Group Tightener, Woven Tones, Leftist Nautical Antiques), Christian DeRoeck y Jeremy Earl se antojan como uno de los paradigmas esenciales de los nuevos cauces de parte del indie norteamericano (nos encantaría poder ver a Ganglians, también en Woodist, pero esperaremos sin problema al Primavera Sound, donde ya están confirmados) y será un auténtico placer poder disfrutar de su música en directo. No menos de lo que disfrutaremos del indiepop legendario de los escoceses The Pastels, un mito en activo (que por cierto hace poco colaboraban con los japoneses Tenniscoast en un disco conjunto) del c-86 y del tweepop de los ochenta y una de las bandas más influyentes a largo plazo (como seguimos viendo el calado a día de hoy en formaciones como The Pains of Being Pure at Heart), como lo son también Shop Assistants, The Vaselines o Talulah Gosh, por citar a algunas de estas formaciones de ayer tan presentes en sonidos de hoy. De corte también indie y ciertamente casero es el trabajo de So Cow, que es sino Brian Kelly, un irlandés al que le gustan los sonidos sencillos, la caja de ritmos y el teclado, el twee, el punk suavizado, los parapás y, lo deja claro en su disco homónimo en Tic Tac Totally, la estética de un sonido lo-fi, impreciso e imperfecto, pero encantador.

Woods y la nueva manera de definir el lofi que rescata vinilo y casete desde EE.UU.

Muchas ganas también tenemos de ver en directo al grupo de Los Ángeles, Health, asiduos del Smell y artífices de un noise-rock experimental a base de guitarras gélidas, intervenciones vocales originales, tratamiento electrónico, místicas ocasionales y ruido sincronizado, como el que volvemos a encontrar en su (no tan genial) segundo trabajo, Get Color. Devendra Banhart estará presentando su último álbum, What Will We Be, y su diverso buen hacer psicofolk de matizadas influencias de corte latinoamericano. O las maravillosas canciones de dream-folk de Marissa Nadler y sus mágicas referencias literarias tan ensoñadoras como su música. También veremos la actuación de los sorprendents Zs y sus destartaladas disonancias y ruidos de vanguardia entre el jazz y el post-rock. Y a Sr. Chinarro repasando su discografía ahora que acaba de ser reeditada por Mushroom Pillow. Y a también veremos el folk a la americana (pero afrancesado) de Bigott, a Me and the Bees y su soft-pop folk, el indiepop en català de Fred I Son, Cohete, Hyperpotamus, La Jr., Za!, Chiquita y Chatarra, entre otros nombres del panorama nacional incipiente, como Pájaro Sunrise o Mujeres. Y otros nombres imprescindibles que también hemos disfrutado en otras oacsionse como The Black Heart Procession, Cass McCombs, Jeffrey Lewis and The Junkyard, Kurt Vile and The Violators, The Ladybug Transistor, Wave Machines o Tara Jane O’Neil, que completan, junto a algunos más, el cartel de esta nueva edición del Primavera Club. El Primavera de invierno, de guantes y bufanda.
Sedes Barcelona: Sala Apolo, Sala La [2], Sala Bikini, Sala La Nau, Sala Sidecar, Sala Monasterio, Sala Jamboree
Sedes Madrid: Círculo de Bellas Artes, Sala Florida Park, Sala Caracol, Neu!Club, Sala Nasti, Sala Wurlitzer Ballroom, Sala Joy Eslava, Teatro Quinto