Animadrid 09
Diez años de animación
Un año más llega Animadrid a la capital. Con esta, serán diez las ediciones de un festival que se está consolidando como uno de los más importantes del mundo en cuanto a animación. Sin duda, es de los más generosos en cuanto a dotación económica de premios y de los más variados en temáticas, técnicas y secciones. Bien es cierto que Annecy, en Francia, es el mayor festival mundial de animación y tiene más de 30 ediciones en su haber, o que Animafest en Croacia o Anima Mundi en Brasil también superan en ediciones a Animadrid. Sin embargo, el festival que se celebra en Pozuelo de Alarcón tiene a su favor la enorme ilusión de los organizadores y el apoyo de las autoridades, tanto regionales como estatales. Estos dos factores han permitido que Animadrid cuente con la presencia de algunos de los autores más influyentes de la actualidad y unos precios más que asequibles en todas las ediciones. En la memoria de los asistentes al festival quedan los nombres de invitados como el de Peter Lord, co-fundador de los oscarizados estudios Aardman, creadores de Wallace & Gromit o La Ojeva Shaun o Satoshi Kon, el maestro japonés artífice de Perfect Blue o Paprika.
Animadrid no sólo proyecta películas infantiles de dibujos animados. La variedad de géneros (desde el terror al romántico) es tan grande como la de técnicas (desde lo más manual, como el stop motion, a lo más informatizado, como el 3D). A la enorme cantidad de secciones (Oficial competitiva, Anime, Homenajes, Infantil, Adulta...) se suman las actividades paralelas. Este año seguramente volverá Pocoyó a amenizar a niños y adultos, habrá charlas y talleres con uno de los invitados, el uruguayo Walter Tournier, y nos sorprenderán con alguna exposición y actividades espectaculares que otros años nos han dejado boquiabiertos: espectáculos de marionetas de la República Checa, un centenario circo de autómatas o proyecciones de madrugada de lo más bizarras.

La variedad de géneros es tan grande como la de técnicas

Animadrid supone un viaje multi-cultural que otros años nos ha llevado por África o Japón y este año tiene a Argentina como país invitado. La animación argentina ha estado presente en varias ediciones del festival. Sin ir más lejos, el año pasado pudimos disfrutar de Martín Fierro, una inusual cinta con diseños del famoso ilustrador Fontanarrosa. Y allá por la cuarta edición, Mercano, el marciano se alzó con el premio al mejor largometraje. Muchos de los amantes de la animación desconocen que el primer largo animado de la historia fue producido por este país. Desde El Apóstol, en 1917, hasta hoy, allí se han creado numerosas obras que van desde lo patriótico y comercial (Patoruzito o Manuelita) a proyectos más interesantes e independientes. Autores de renombre del mercado argentino estarán presentes en esta edición del festival, como Liliana Romero (codirectora de Martín Fierro), Juan Pablo Zaramella y Manuel García Ferrer. Seguro que protagonizarán alguna interesante charla y podremos ver parte de su obra en la programación. La cercanía de los autores hace que el admirador puede conversar con ellos y preguntarles sobre su trabajo. Otros años, los citados Kon y Lord se paseaban a sus anchas por el festival y se hacían fotos y firmaban autógrafos a los fanáticos de sus creaciones. Animadrid también prestará atención a los festivales de Buenos Aires, Expotoons, y Córdoba, Anima, y al programa de la televisión argentina Caloj en su tinta, dedicados a este arte.
El festival tendrá este año un marcado sabor latino pues, además de tener como país invitado a Argentina, se continuará con la retrospectiva Una ventana abierta: Latinoamérica. Autores de diferentes países del continente estarán presentes en las pantallas del Teatro Mira de Pozuelo de Alarcón. Desde Colombia, las obras de Carlos Santa y Fernando Laverde; desde Venezuela, Alberto Monteagudo, y desde Chile, Vivienne Berry.

Argentina es el país invitado en esta edición

Para rematar la completísima visión de la animación latinoamericana, Animadrid rendirá homenaje al chileno Walter Tournier, que ha trabajado con técnicas tan variopintas como el uso de recortables (El cóndor y el zorro) o la plastilina (Nuestro pequeño paraíso). Además de formar dos productoras de animación, Imágenes y Tournier Animation, este creador -con nombre que evoca más a Francia que a Chile- ha sido requerido por las televisiones galesa, uruguaya y argentina con productos de gran repercusión. A finales de septiembre estará por Pozuelo de Alarcón para aquellos que quieran saber más y disfrutar de su obra.
Esto es sólo un aperitivo de lo que ofrecerá Animadrid 2009. Es de suponer que tratándose del décimo aniversario de su creación, y a pesar de la crisis, las galas de apertura y cierre serán como poco tan espectaculares como años atrás. Los nueve días que dura el festival nos harán sumergirnos en mundos disparatados, a veces sorprendentemente más cercanos a la realidad de lo que cabría esperar y siempre emotivos y llenos de imaginación a raudales. Los precios de la sección oficial no suelen superar los tres euros, la mayoría del resto de proyecciones y actividades son gratuitas y la organización fleta un autobús que, desde Plaza de España, lleva a los aficionados a las diferentes sedes del festival en Pozuelo de Alarcón. Se trata de nueve días de fiesta para los amantes de la animación en todas sus manifestaciones. Sin ninguna duda, es una cita obligada para todos los adultos a lo que no les apetece crecer.