Harutyun Khachatryan

Documenta Madrid 2010

Nacer en Georgia a mediados de la década del ’50 no parece un lugar adecuado para un, posteriormente, gran documentalista de las generaciones venideras. No es que se haya equivocado de lugar, pero el cineasta armenio Harutyun Khachatryan es uno de los grandes documentalistas del cine europeo de segunda mitad del siglo XX y hasta nuestros días. Con casi tres décadas dedicadas a las labores de director de documentales que reflejen el momento histórico de Armenia con una viveza y crudeza dignas de una fotografía desde las trincheras, Khachatryan ha sobrevivido al régimen soviético, la transición política y el capitalismo imperante con una talla adulta y digna de lo mejor del cine del Este de Europa. En esta ocasión, Documenta Madrid recupera parte de su filmografía: seis películas que recorren cintas del director desde los ’80 hasta bien entrado el siglo XXI, repasando, asimismo, la historia de un país resquebrajado por el subdesarrollo, los conflictos territoriales y el advenimiento ideológico imperante en las distintas épocas del país.

En cierta medida, Khachatryan es un combo lleno de influencias clásicas, experimentales e independientes del cine documental y de ficción: aparecen ecos del perfil de experimento social semi huidizo de Luis Buñuel, la interpretación clásica de Flaherty, la introducción de su propia fisiología a lo Hitchcock y el interés particular por una filmografía localista pero a la vez universal, como le han inspirado otro cineasta del cine armenio como Pelechian o los retratos soviéticos del subdesarrollo de Vertov y fiel al rodaje en 35 mm, un clásico del cine independiente global. Pero, por encima de todas las cosas, Khachatryan siempre pretendió saber retener un momento sin influencias políticas ni ideológicas, sólo la vida. El símbolo vital y la actividad del momento como única arma ideológica. Que las imágenes hablen solas. Las dos películas más antigua que se proyectarán en este especial sobre el cineasta armenio son dos películas previas a la caída del Muro de Berlín. En primer lugar Kond, retrato de uno de las barrios más antiguos y significativos de Yerevan (Armenia), en el que se muestra el día a día (literalmente) de la población: día, tarde, noche y protagonistas en primera persona de la realidad más inmediata desde una perspectiva, como de costumbre, objetiva. Spitak Qaghaq, grabada un año más tarde que Kong, viaja hasta Akhalkalaki, ciudad de Georgia habitada por armenios que retrata un período de ebullición política, de inminente caída del imperio soviético, mostrándonos desde un peculiar trasfondo social el ascenso de los movimientos nacionales. En Veradardz avetyats yerkir (Rumbo a la tierra prometida), el director aborda su primera película post-soviética desde una particular premisa: la familia, único símbolo de identidad de una nación, la Armenia, que ha vivido (y en ese momento aún vive) un vacío existencial por no ser ni un Estado ni tener tierras concretas. Vaveragrogh (Documentalista) es el regreso tras casi diez años de Khachatryan al cine. En esta ocasión, tiene mucho que contar, y lo hace resumiendo en poco más de una hora el espíritu de una transición de libertinaje, ausencia de fe, cabalgando entre el falso socialismo y el capitalismo salvaje y una sociedad desolada y sin hilo argumental, forjando una identidad a golpe de ineptitud e ineficacia política. Sin duda, un ejercicio explícito de realidad descoordinada. Con las últimas dos películas de este ciclo, Poeti Veradardze (Retorno del poeta) y Border (Frontera), vuelve a Armenia para mostrar vida, obra y conflictos de su pueblo. En la primera, hace un ejercicio de autorreflexión sobre el país y sobre su ciudad natal Akhalkalak, en Georgia, que es, a su vez, la ciudad del poeta del siglo XIX Jivani, de la que se construye una estatua en su honor y que sirve a Khachatryan para viajar junto a ella por todo el país mostrando una perspectiva sociológica e histórica de Armenia y sus fronteras. Y si de fronteras hablamos, tenemos que hacerlo de la, hasta ahora, última cinta del director: Border. En ella, se utiliza una metáfora de perspectiva animal sobre la frontera entre Armenia y Azerbaiyán, relatando el conflicto fronterizo con un aire dramático y monótono, visto desde una singular y pasajera granja donde los búfalos y los perros son parte de un conflicto a medias entre la realidad trágica y la monotonía simbólica.

Nombres propios recupera no sólo el cine de Khachatryan, sino también el de la canadiense Alanis Obomsawin, el chino Wang Bing, las bandas sonoras atonales de Hanns Eisler, el italiano Tomasso Cotronei y el español Gonzalo Heralde. En definitiva, un ciclo donde podremos descubrir, por fin y gracias a Documenta Madrid, a varios de los directores de documentales contemporáneos más importantes de nuestro tiempo y, con Khachatryan en concreto, uno de los más y mejor implicados en la poética fílmica y que mejor ha sabido retratar los conflictos de Europa del Este y la imagen apolítica de una nación instalada en el tiempo como una piedra al suelo.

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Aldo Martini 12/02/2011, 00:01
un favor aqui en México vamos a llevar a cabo un festival de cine, y se van a exhibir los documentales de Harutyun Khachatryan, el festival de cine es cinemaplaneta, la pagina oficial es www.cinemaplaneta.com.org, y quisiera ver si cuentan con los teaser o trailers de sus documentales...les agradeceria me pudieran enviar los links de esto...Gracias!!

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