El ritmo de las estaciones sigue su curso acelerado y enrarecido y es que la crisis no es sólo una cuestión económica a juzgar por las salidas y entradas de un periodo y otro. Desde luego, en crisis o no, lo que sí es cierto es que la actividad de festivales en España ya copa casi todas las estaciones del año (si no todas) para poder asistir a distintas citas con la música. Pero claro, no todas son iguales. Por eso también nos alegramos de que pase el tiempo. Que pasemos del verano al otoño porque eso nos hace conscientes de la proximidad a una de las citas más esperadas de todo el año. Un festival de otoño e invierno, de otras cadencias y para otro tipo de regocijo, más reflexivo y meditabundo, más abrigado y familiar y, por supuesto, absolutamente melómano. Llega noviembre y esto significa música, significa buena música. Y significa Castellón y, por supuesto y lo más importante, un año más, significa Tanned Tin.
Cumplen diez años desde que comenzaran a despuntar del panorama festivalero nacional para convertirse en uno de los encuentros más íntimos con la música y con los artistas. Un acto ceremonial que nos brinda la oportunidad de codearnos con los artistas que más admirados porque, después de actuar ellos y entre concierto y concierto, coinciden con nosotros en las antesalas de los siguientes. Y porque no hay nada como disfrutar de un concierto cómodamente sentado y salir un fin de semana (largo y cada vez más) a disfrutar de una de las cosas que más nos gusta: la música. Este año vuelven con un cartel interesante, ecléctico y, sobre todo, inusual en lo que se refiere a los artistas que suelen visitar nuestro país. Este es un festival indie y eso nos gusta. Desde el 12 y hasta el 16 de septiembre el Tanned Tin nos trae alredor de 40 grupos de aquí y de allí repasando las propuestas más interesantes de la música independiente que revisa el folk, el pop, el indie-rock y el post-rock, con sus diversas particularidades. De entre todas las propuestas que pasarán por el Casino Antiguo y por el Teatro Principal no debes perderte el maravilloso sonido que va del folk electrónico al dreampop a cargo de los de Baltimore, Beach House, presentando su ensoñador disco homónimo. Tampoco hay que perder de vista la delicadeza del folk de caja de ritmos y la voz de Phil Elverum, Mount Eerie, que desde Wahsington repasará sus pequeñas joyas alternadas con los nuevos temas de su disco previsto para 2009. O los paisajes sonoros y sugestivos que generarán The Declining Winter entre la electrónica ambiental y el post-rock. El elaborado y tan lírico como experimental folk de Sam Amidon, presentando su disco All Is Well, uno de las más interesantes propuestas de este género salidas a la luz este año. Cass MacCombs y su sonido único, un folk 4AD único, tan excepcional como su voz y los arreglos que coronan sus canciones. Canciones bien distintas al indie-rock de The New Year, que presentarán su recientemente publicado último trabajo también en la cita litoral. Los suecos y jovencitos (aunque quién lo diría a juzgar por su sonido) Jeniferever, que alguna vez hemos visto ya por aquí, de impresionante directo entre el indierock y el post-rock. El folk mustio y lánguido slowcore de Barzin, el folk-pop lo-fi de The Strugglers, los increíbles Mahjongg y sus mosaicos sonoros inclasificables. Y también Benjamin Wtherill, Come, Dälek, Sr. Chinarro, June Panic o Thalia Zedek Band entre otros. Si el año pasado se llevó el premio a la Mejor Cita Cultural del año en los Premios Notodo, sería por algo… No dudamos que vuelva a quedar entre las primeras en esta ocasión. No te lo pierdas.
Nombre: Tanned Tin
Un festival de música independiente
Cuándo: Del 12 al 16.11
Precio: Jueves, viernes y sábado: 30€. Miércoles y doming 15€. Abono 5 días: 85€. Conciertos matinales: Entrada libre
Venta de entradas: www.atrapalo.com
