Carsten Nicolai (verdadero nombre de Alva Noto) es al siglo XXI, y antes al XX, lo que un artista del Renacimiento a su época. Jardinero, arquitecto, paisajista, pintor, videocreador, músico... A lo largo de su dilatada carrera ha abarcado un amplio espectro de disciplinas. Su incansable afán creativo le convierte en un “científico loco” que ha experimentado con el arte visual y el sonido, explorando todas las posibilidades expresivas de los nuevos medios. El resultado de este trabajo puede resumirse en la transformación en imágenes de sonidos creados en tiempo real. Sus investigaciones en este terreno le han llevado a idear diferentes proyectos audiovisuales, con los que ha ganado en dos ocasiones el prestigioso Golden Nica, que otorga el festival austriaco Ars Electronica. Además, ha creado proyectos musicales como Signal (junto a Frank Bretschneider y Olaf Bender) o Cyclo (junto a Ryoji Ikeda) y ha colaborado con artistas como el japonés Ryuichi Sakamoto.
Todo un mosaico de ensayos rítmicos que ha conseguido plasmar gracias a su propio sello discográfico: Raster Noton. Su música es sinónimo de minimalismo, pero de un minimalismo elaborado con la precisión de un artesano, que consigue a través del llamado “error digital” todo tipo de sonidos envolventes y cautivadores. Una medicina auditiva, que digerida en pequeñas dosis, propicia en el paciente la posibilidad de iniciar un viaje de ensueño por caminos, hasta ahora, poco transitados dentro de la música electrónica. Sus actuaciones en nuestro país se dan con cuentagotas por lo que verle en un escenario como el de la Expo de Zaragoza es un privilegio como pocos.
