Río de Janeiro tiene su carnaval. Venecia también. Incluso nuestras Islas Canarias tienen el suyo, muy latino. Hasta en Argentina y Uruguay rebautizan en ciertas zonas el carnaval como corso o murga ambulante. Pero Madrid y Barcelona, tan gélidas y frías en estas fechas, parecen estar destinadas a conformarse con ver por la televisión lo feliz que vive la gente en esas zonas, tirándose bombas de agua, disfrazándose, despelotándose y luciendo acabados perfectos en las ingles brasileñas. Pues no. Aquí, a modo de reducto defensivo (u ofensivo, según cuál sea el ataque) presentamos una serie de propuestas carnavalescas para disfrutar o bien en la capital o bien en la ciudad condal. Mira que hasta rima.
Viva el carnaval. Viva la capital
1. REC Madrid. Se supone que es el Festival Internacional de Electrónica Audiovisual y Arte Interactivo de Madrid. Y lo es. Pero también es la mayor fiesta carnavalesca que hay en Madrid. Es la mayor porque, además del cartelón que se marcan para ocupar el generoso espacio de la Satélite Arena con artistas de la talla de Jazzanova, Mixmaster Morris and Matt Black o Novak 3D Disco, entre otros, se crea una plataforma multi-sede que asocia el REC al circuito de salas en directo de La Noche en Vivo. De esta manera, veremos desplegados a, básicamente, pinchadiscos, dj’s y colectivos audiovisuales en el grueso de salas pequeñas del circuito madrileño. Desde la Rock and Roll Circus del Siroco, la fiesta ibicenca del Taboó, el Carnaval de Nueva Orleans de Tempo o la bizarrada audiovisual del colectivo O.A.U. en el Café de La Palma son algunas de las atracciones que el REC propone.
2. Carnaval brasileño del Círculo de Bellas Artes. Ya lo decía la canción: la alegría no es sólo brasilera. Y no lo es. Y, en caso de que lo sea, el Círculo de Bellas Artes ha decidido crear una sede, al menos por una noche, en sus instalaciones. Y lo ha hecho de la forma más colorida posible: desde el cartel diseñado por Alberto Corazón que ha estado poblando las paredes de la capital hasta la programación que han elegido para el acontecimiento: el tropicalismo de interior de Chico Trópico y sus dj’s cosmopolitas, el house festivo de la ascendente Eme DJ, la ventolera ñu soul & blues de The Brass Ass o el afrobeat más mestizo de DJ Floro serán los principales reclamos, además de la, claro, misión estética que el Salón de Baile del Círculo de Bellas Artes desplegará sobre su radio de acción. Ya lo dijo Calamaro: "no son mujeres ausentes / no son cuchillos en los dientes / no son martes de Carnaval de Brasil". En efecto: es el sábado.
3. Carnaval Pop del Neu! Club. Lamentablemente se nos ha comunicado hace unos días que el Neu! Club cierra el chiringuito a finales de junio. Pero, mientras tanto, seguirá haciendo de los fines de semana de la sala Galileo Galilei un tonel de pop y fiestas maduras. Quizá no tan maduros parezcamos los que asistamos al Carnaval que, por séptimo año consecutivo, se celebra allí: música pop pinchada en vinilo, público pureta y dj’s como Flashman, Romántico y Kabuto, además de las instalaciones audiovisuales de New Good Rare harán las veces de ceremoniosos fiesteros y carnavaleros.
Viva el carnaval. Viva la ciudad condal
1. VIRUSS. No, no os preocupéis que Barcelona no propagará ninguna erupción que, más tarde, vata a ser filmada y documentada por Steven Soderbergh. En este caso, los promotores Eclipse Group, que suelen traer los sonidos más oscuros y góticos a la capital catalana y a Madrid, organizan una nueva edición de su versión carnavalesca más perversa. Sergio Delirio, Blackout, Playskull y Gervi DZ se dispondrán a pinchar lo más morboso del pop, de la música gótica, de la new wave oscura, del heavy reformado y del post-punk de ayer y de hoy en una sesión en la que, además de todo, transformarán la sala Be Good en un desfile estético de en donde habrá proyecciones, golosinas, regalos (entradas y CD’s) y fiesta perversa de esas de las que a ti te gustan. ¡Oscuro, que eres un oscuro!
2. Carnaval Gay de Barcelona. No son las Fiestas del Orgullo pero es una buena antesala. Las salas Dietricht, Átame y la Discoteca Metro de Barcelona se convierten en una especie de fiesta de corte marica (apelativo desde el cariño, claro) con concurso de disfraces, musicón y fiestorro hasta, mínimo, la mañana siguiente, mezclando el exceso, la itinerancia y el transformismo como método de acción. Ya es bastante más de lo que ibas a hacer este viernes.
3. Carnaval Barcelonés. En realidad, no tiene nombre. Son acciones promovidas por el ayuntamiento barcelonés a modo de experiencia clásica y para todos los públicos y gustos. Ocupación y/o transformación de las zonas públicas, pasacalles, disfraces, fiestas infantiles, títeres. Carnaval familiar, vamos. Tres días: el miércoles 16, el domingo 19 y el miércoles 22. El último día será el elegido para el clásico entierro de la sardina. Enterradla, pues.
