Saturday Night Fiber
Auditorio Juan Carlos I. Madrid
Es el hermano pequeño del festival de los festivales españoles. Nace la primera edición del Saturday Night Fiber que, ya sea como derechazo o gancho hacia los que comparten ring en esas fechas, como complemento a su hermano mayor, o como una alternativa más para ofrecernos un buen número de conciertos de calidad y en un solo día; sí, se ha hecho realidad. Se acabaron las migraciones de escenario a escenario. Estamos preparados para disfrutar, banda a banda, golpe de ritmo a golpe de ritmo, riff a riff, todo lo que nos ofrece el festival en un recinto de lujo y realmente cerca de casa: el Auditorio Juan Carlos I de Madrid. Toma buena nota para el sábado 19 de julio, se va a subir algo más que la fiebre este día.
Comenzó como un susurro que, al igual que todos, como la pólvora se prendió a toda velocidad y se dirigió de un lado a otro. Del “he oído que” a la más absoluta certeza todos soñamos con la posibilidad de tener este afluente del FIB en la capital. Y afortunadamente así es. Hace unos meses se confirmó la oficialidad de la cita y parece que la intención es que, año tras año, esta hijuela del festival más veterano del país, nos acerque a Madrid las propuestas más interesantes que abordan el cartel de la estación nodriza levantina. Eso es lo que queremos, que sea el primero de muchos sábados estivales de julio, que la ciudad lo pide a gritos. Y muchos de esos son los que allí se van a escuchar. Cerca de Madrid, en un recinto bien equipado y cuyo acceso no supone una javierada melómana, sino un paseo desde el centro urbano: en el Auditorio Juan Carlos I de Madrid. Con un aforo aproximado de unas 12.000 personas y en Campo de las Naciones, el recinto es uno de esos espacios que, con su asfalto y su césped, también grita dueño y asimilación. ¿Y qué mejor socio que el Saturday Night Fiber? Nosotros pensamos que ninguno. Por eso no podemos nada más que alegrarnos y contar los días hasta que llegue el momento. Que ya lo celebraremos allí por todo lo alto.

Nos acercará a Madrid las propuestas más interesantes del cartel de su hermano mayor, el FIB

Y para esta primera edición del FIB madrileño, lo mejorcito que acoge su primo hermano mediterráneo desembarcará en el recinto para, durante 12 horas (de 18 a 06h.), mantener el vilo y la excitación en alza con un potentísimo cartel del que disfrutar íntegramente. ¿Y en qué consiste exactamente el menú? Uno tras otro, platos de gourmet: delicatessen varias y variadas. Pero vamos con los platos fuertes: Morrissey, la voz. Uno de los emblemas más importantes de la música pop entendida como tal. Es más, podríamos decir que Steven P. Morrissey es uno de sus creadores y adalides. Uno de los padres influyentes. Más allá de ser voz de muchas de las mejores canciones que, del género, se han escrito acompañado por The Smiths, el de Manchester vuelve a poner los pies en España para recordarnos, de cabeza y corazón, por qué nos rendimos ante la sensibilidad de sus letras y ante la capacidad innata, genial y absolutamente fecunda, de componer magníficas canciones pop.

Morrissey, My Bloody Valentine, Siouxsie, Mika y BabyShambles forman parte del cartel de esta primera edición

Siguiendo con los platos fuertes y una de las debilidades de toda nuestra redacción nos obliga a mantenernos en las Islas Británicas. Hablamos de My Bloody Valentine y de ese dulce zumbido. Uno de los grandes mitos de la música moderna, fundadores de un sonido único (pero sí muy repetible) en el legendario sello Creation. Padres absolutos del noise pop y de ese agradable zumbido que disparó una nueva manera de entender la música pop gracias a las distintas modulaciones de los pedales de las guitarras. Kevin Shields y el resto de la formación inauguraban así lo que vino a llamarse noise pop, dream-pop o una de las vertientes shoegaze que, en ese mismo sello y pocos años después, también definían otras bandas como Slowdive o Ride. Los sollozos de sus guitarras, envolventes y atmosféricas, su corte poético y obsesivo en letras y ambientaciones y esa traslúcida manera de cantar que define a los irlandeses My Bloody Valentine. Con el lanzamiento de un puñado de modernísimos y sobresalientes largos y eps, que preceden su trabajo más laureado, Loveless (Creation, 1991), el grupo de Dublín se ha convertido en un mito. Especialmente después de revivals y recuperaciones de sonidos semejantes en la nueva ola de nu-gazers y debido a un despertar del interés ante el género (cuando en países como el nuestro el grunge le hacía sombra). Tras rumores de ida y vuelta acerca de una posible reunión de estos genios de la emoción ruidosa, se confirmaba hace unos meses su gira para regocijo de todos los que somos fans. Y allí los vamos a tener, por primera vez en nuestro país. Absolutamente excitados para uno de los momentos más vibrantes.

Ese agradable zumbido que disparó una nueva manera de entender la música pop de la mano de My Bloody Valentine

Pero tampoco vamos pestañear demasiado cuando una de las deidades del post-punk aparezca y se muestre ante nosotros. Siouxsie, la reina del after-punk. Cargada de misterio, más allá de su infinitamente imitada imagen, que no es para menos, esta musa de la música contemporánea abanderó, junto con otras bandas, el comienzo de una oleada de grupos que defendían un sonido diferente, posterior. Un sonido que asimilaba pasado y que reproducía y proyectaba futuro con originalidad y decisión. Y cuando más podía serlo. Una de las artistas más admiradas precisamente por Morrissey (con el que también ha participado a dúo) y que revolucionó la música de mediados de los setenta en adelante a partir de un legado del glam rock, del punk y del pop confiriéndole una personalísima, sensible y elegante cadencia oscura que viraba hacia lo gótico con algún coqueteo industrial. La que desarrolló junto a The Banshees y The Creatures en decenas de álbumes antes de continuar su carrera en solitario desde el pasado año. Con un disco, Mantaray (Universal / Decca, 2007), con el que demuestra estar en muy buena forma, la inglesa está dispuesta a derrochar elegancia, personalidad y buen hacer cuando ya pasan más de 30 años de dedicación a la música.

Tres mitos vivientes y tres de los directos más esperados de todo el año

Tres mitos vivientes y tres de los directos más esperados de todo el año y nos tememos que no sólo por nosotros. Responsables de muchos de de los vítores y afonías postfestival, representan, sin embargo, sólo una tercera parte del cartel del festival. Eso está bien. Significa que todavía queda más. Y es que también Mika, uno de los últimos productos musicales de extravagancias vocales y contagiosas melodías pop forma parte del programa de esta primera edición del festival. La perfecta ocasión para confirmar las acrobacias del aparato fonador del inglés, uno de los artistas pop que más fans ha despertado en los últimos años. Y más grupos del archipiélago, aunque estos más polémicos, sobre todo por (todas) aquellas monerías (y su consiguiente repercusión mediática) de las que no anda flojo su frontman, Pete Doherty. Efectivamente, nos referimos a BabyShambles y al rock expresivo y rabioso con el que rugirán en este auditorio de la capital. El espectáculo está asegurado. Pero aún hay más londinenses en este festival, como una de las formaciones que más nos apetece del cartel, Hot Chip. Una banda que combina el sonido electro, efectos electrónicos, resortes rítmicos de la old-school, y una amplia variedad de maquinitas vintage para componer canciones que visten al pop que facturan de neón y textiles sintéticos surtidos. Baile y dulce desinhibición entre la electrónica y el pop. Promete, y mucho, la actuación de estos cinco señoritos. Si de quintetos e isleños seguimos hablando, entonces lo hacemos sobre The Rumble Strips, otro de los conciertos con lo que seguramente también lo pasaremos bien. Y es que sus directos suelen incitar a la diversión, a través de palmas, complicidad y su sonido característico que tan pronto recupera esencias del ska primigenio o del soul, pero siempre pop. Enérgicos a teclado y simpáticos con la sección de viento estamos seguros de que nos regalarán alguno de los mejores momentos de ese sábado.

Música y mucha más música con el eclecticismo como denominador común

Pero para no dejar de bailar este día damos un salto, desde las islas, al centro europeo para recordar que Marcus Liesenfeld o, lo que es lo mismo, Dj Supermarkt, o, lo que también es lo mismo, la mitad de Le Hammond Inferno, estará ofreciéndonos una sesión inolvidable. Con su pasado en Le Hammond y siendo fundador de uno de los mejores sellos de la vanguardia del baile y el pop durante los 90 y buena parte de los 2000: Bungalow; sólo podemos decir que esperamos ansiosamente encontrarle detrás de los platos.
Así que música y mucha más música con el eclecticismo como denominador común en un festival al que damos algo más que la bienvenida. Del pop o el rock al pop de corte electrónico al shoegaze pasando por el power-pop y el soul, el post-punk, o la música de baile en su (exquisito y) sentido más amplio. Ya está empezando a subir la temperatura… ¡Saturday Night Fiber!