Primavera Sound´08
Fòrum. Barcelona
Este año la imagen del festival barcelonés lo dice todo. Varios músicos en plena faena que aparcan el micrófono o la batería por un momento para estudiar el programa de mano y marcar con un fluorescente sus actuaciones favoritas. Así es el Primavera Sound, una cita para melómanos donde cada vez resulta más difícil encontrar un rato libre para otros menesteres que no sean los de empaparse de las buenas bandas que le dan forma. Uno querría desdoblarse, e incluso multiplicarse, para verlo y escucharlo todo. Su cartel es un conglomerado de grupos exquisitos. Merece la pena, antes de ir, programarse a conciencia un horario.
Casi un centenar y medio de conciertos (que se dice rápido) conforman este año el cartel del Primavera Sound. Tres intensos días (29, 30 y 31 de mayo), acompañados de actuaciones “menores” durante los días previos y un fin de fiesta para los que aguanten como campeones hasta el domingo. Y entre todos ellos, un nombre propio que destaca por encima de la media (y eso que es una media de sobresaliente): Portishead. Alejado desde hace una década de los escenarios y el estudio, el trío de Bristol abanderado por Beth Gibbons, regresa con un esperadísimo y magnífico nuevo disco, Third (Universal), y deleitará a los espectadores por partida doble con dos conciertos (atención, uno de ellos dentro del Auditorio del Fòrum).

El regreso de Portishead, tras una década de ausencia en los escenarios, es motivo suficiente para acercarse al festival

A la zaga le siguen otras formaciones con peso y certificado de garantía suficientes como para rasgarnos las vestiduras si uno se pierde sus actuaciones. Es el caso de de esos popes de la música industrial de los 60, Throbbing Gristle, banda liderada uno de los frontman (aunque a estas alturas tendríamos que decir frontwoman) más impactantes, delirantes y andróginos de todos los tiempos: Genesis P. Orridge; los personalísimos y electrónicos Devo; la mezcla irrepetible de noise y flamenco ideada por Lagartija Nick y Enrique Morente recreando uno de los discos más grandes que se han parido este país, Omega; una de las banda estandarte del indie norteamericano, Sebadoh; otra abanderada, en este caso del hardcore, Shellac, que presentarán su primer trabajo en siete años; la primera visita a España de los míticos maestros de la new wave Young Marble Giants; una auténtica leyenda de la música británica, Nick Lowe; los pioneros del acid house 808 State; y unos agitadores de conciencias, Public Enemy, que celebrarán sobre el escenario el vigésimo aniversario de la publicación de It Takes A Nation Of Millions To Hold Us Back. Como veis, la muestra es tan diversa como corrosiva.

El andrógino Genesis P. Orridge y sus Throbbing Gristle dejarán boquiabiertos a más de un alma cándida

Y para debilidades de esta redacción, la que sentimos por bandas y artistas como los alemanes The Notwits, A Place To Bury Strangers o la banda más ruidosa de Nueva York; unos grandes que siguen creciendo, Animal Collective; otros nuevos en la plaza que llegan pisando fuerte MGMT; el clásico atemporal de Tindersticks; la locura deliciosa de Apparat (esta vez acompañado por su nueva banda); una pareja irreconciliable, la que formaron Bill Callaham y Cat Power, señor y señora del Folk respectivamente; otro folkie de corte oscuro, David Thomas Broughton; la tristeza de Matt Elliott; un cuarteto de intensos, el formado por Deerhunter, Devastations, Explosions in the Sky y The Mary Onettes; y dos dúos capaces de arrasar en las pistas de baile, cada cual a su manera: Tiefschwarz y Simian Mobile Disco.