No sé de qué habéis hablado todos estos días, pero yo sí sé lo que no os he contado en todos estos años. Así arranca uno de los mejores monólogos de la última cinta de Pedro Almodóvar. Sin ser del todo redonda, pero ya con sabor a clásico, Los abrazos rotos es una película con una valiente densidad en lo conceptual y en lo narrativo, de interesantes y crecientes círculos concéntricos ocasionalmente tangenciales y singularmente aleatorios. Un homenaje al cine y a su cine que resuelve con algo más de dos horas de un género bastardo entre el drama y el cine negro. Y un marco para incidir sobre el metacine y el hipertexto, la secuencia y la elipsis, sobre la ficción y la realidad, sobre los agujeros del tiempo y los agujeros del espacio. Pero sobre todo para llegar a los agujeros más imprevistos y complejos, los del ser humano que analiza. Los del amor y las pasiones, los de la obsesión y los celos, los de las relaciones simbólicas entre padres e hijos, los de las palabras y su omisión, los de los abusos de poder y las claudicaciones emocionales, los de los recuerdos y la falta de certeza; los que empujan a vivir y los que imposibilitan seguir viviendo.
Estas palabras con las que arrancamos son el preludio de una confesión decisiva y de un forcejeo con la conciencia que el manchego pone en boca de Blanca Portillo en el papel de Judit en este complejo melodrama noir. Ella vive en Madrid. Es madre de Diego (Tamar Novas) y directora de producción de Mateo (Lluís Homar), un vívido director de cine que, después de sufrir un accidente en un magnífico Lanzarote, no sólo queda ciego irreversiblemente, sino que muere en él su propia identidad incapaz de soportar las sombras de la ausencia y el recuerdo. A partir de aquí será Harry Cane, el pseudónimo con el siempre ha coqueteado como director hasta su último proyecto que, como autor, nunca pudo terminar, Chicas y maletas. Es durante el rodaje de esta cinta cuando conoce y enamora a Lena (Penélope Cruz), quien interpreta a Pina cumpliendo uno de sus mayores sueños como actriz gracias a la generosa producción que Ernesto (José Luis Gómez), su pareja y un rico empresario, consiente tiránicamente para que la película pueda llevarse a cabo hasta su estreno. Obsesionado con ella, Ernesto espía cada uno de sus movimientos a través del documental que su hijo, también Ernesto y Ray-X (Rubén Ochandiano), al que detesta, graba durante el desarrollo del proyecto hasta que irremediablemente éste, como los abrazos, se rompe hasta que Mateo lo vuelve a abrazar.
Título: Los abrazos rotos
Director: Pedro Almodóvar
Género: Thriller, drama
Reparto: Lluís Homar, Blanca Portillo, Penélope Cruz, José Luis Gómez, Tamar Novas, Rubén Ochandiano
Banda Sonora Original: Alberto Iglesias
Estreno: 18.03
Venta de entradas: www.entradas.com
