El amor en la adolescencia se vive con mucha intensidad. En ocasiones, demasiada. No digamos ya si los protagonistas de la historia son un poeta romántico inglés y una tierna jovencita que se lee todo Milton en una semana. Bright Star es la historia de amor (más bien la no-historia) que vivieron el poeta romántico inglés Keats y la joven Fanny Bawne durante tres años, interrumpida por la muerte del primero con sólo 25 años.
Fanny y Keats se aman al estilo de los amantes de Teruel (obviemos la rima). Se conocen, tontean, se enamoran, se separan, se prometen, se vuelven a separar...pero no se pueden casar, ya que Keats no tiene medios para poder mantener a Fanny. La belleza del amor contenido que Jane Campion parece dominar de sobra (sólo hay que recordar la escena en Harvey Keitel se deleita tocando la piel de Holly Hunter a través de un agujero en la media) pero que no llega a la altura de El Piano o Un ángel en mi mesa en esta ocasión.
Londres en 1818. John Keats (Ben Whishaw) es un joven huérfano que ha abandonado la medicina para intentar ser poeta. Al conocer a Fanny Brawne (Abbie Cornish), Keats la consideró una niñata frívola cuyos intereses no se salían de coser o ir a bailes. Ella pensó que era un infeliz creído y presuntuoso. Pero la muerte del hermano del poeta conmueve a Fanny, y la actitud casi maternal de ésta, a Keats.Se enamoran como sólo podían enamorarse los verdaderos románticos, hasta la enfermedad.
Me siento como si me estuviera disolviendo, le escribió Keats a Fanny. Cuando la madre de Fanny (Kerry Fox) y Charles Brown (Paul Schneider), el estúpido amigo de Keats, se dieron cuenta de su relación, ya era tarde.
La dirección artística es impecable, a veces impresionista, la película nos absorbe por su esteticismo, que recrea con mimo el paso de las estaciones, con los árboles mudando su follaje y los narcisos y jacintos silvestres brillando en mitad de la campiña. Al igual que en la poesía de Keats, Campion otorga trascendencia a los sentidos, y a pesar de que le falta ímpetu narrativo, la directora sabe cómo manejar nuestras pulsiones, enganchándonos a una historia de amor, muerte y deseo insastifecho del poeta cuyo nombre fue escrito sobre el agua.
