Basada en la novela del mismo título de J.M Coetzee, Desgracia es un drama intimista ambientado en unos magníficos parajes sudafricanos en el cuál, su protagonista John Malkovich, logra una de sus interpretaciones más complejas e interesantes.
La vida del profesor David Lurie (John Malkovich) se viene abajo después de un impulsivo romance con una de sus alumnas. Se ve obligado a dejar su puesto en la Universidad de Ciudad del Cabo y huye a la granja de su hija. Sin embargo, una brutal agresión pone a prueba su relación. Dispuesto a todo para no perder el afecto de su hija, la apoya para que acepte su trágico destino y siga en la granja.
Aunque la película parece detenerse en analizar la Sudáfrica post-apartheid con sus consiguientes cambios de roles en la sociedad, en realidad, no se limita a un mero retrato sociológico sino que ahonda en las pasiones e impulsos del hombre, muchas veces más cercanos al animal que al ser humano. Guiado por deseos irrefrenables, el personaje de Malkovich no sabe autocensurarse ni cuestionarse no obstante, las decisiones de su hija le obligarán a replantearse sus ideas y sus valores frente a la vida. La joven actriz Jessica Haines, en el papel de la hija, realiza una interpretación sumamente difícil con infinidad de matices y sobre todo, aborda un papel cuya visión se aleja a menudo de nuestro cerebro occidental y resulta hasta complicado para el espectador entender sus decisiones en determinadas ocasiones. ¿Será que el director, Steve Jacobs, ha querido confrontar al espectador con dos personajes cuyas formas de ver y entender la vida distan mucho de la mayoría de nosotros? ¿Habrá querido romper con nuestros tabúes y prejuicios? ¿O enfrentarnos con nuestros deseos ocultos y políticamente incorrectos?
El resultado es que, evidentemente, Desgracia sacude, incomoda, atrapa, deja al espectador pensativo… Nos paramos a pensar un rato, ¿sobre qué? No se sabe, quizás reflexionemos sobre nosotros mismos, sobre nuestra naturaleza y sus vicios, quizás intentemos comprender las razones que llevan al personaje de Jessica Haines a aceptar su destino o quizás nos vayamos del cine sin más, sin pena ni gloria. Desgracia vale la pena ser vista, no tanto por su trama sino por la complejidad de sus personajes protagonistas y el extraordinario trabajo de interpretación de Malkovich y Haines. Se nota que Jacobs ha estado detrás llevándoles al límite y trabajando concienciadamente con ellos y con los demás actores. En tiempos de escasez de grandes interpretaciones y grandes personajes, le agradecemos que nos presente su Desgracia.
Título: Desgracia
Director: Steve Jacobs
Género: Drama
Reparto: John Malkovich, Jessica Haines, Eriq Ebouaney, Fiona Press, Antoinette Engel
Basada en: Desgracia, una novela de J.M. Coetzee
Nacionalidad: Australia, Sudáfrica
