Según la vieja leyenda china de Los Tres Monos Místicos una persona sabia debe negarse a ver, escuchar y decir maldades. Es exactamente esto lo que hacen los tres protagonistas de Tres Monos, del director turco Nuri Bilge Ceylan, recientemente galardonado con la Palma de Oro al Mejor Director en el Festival de Cannes. Y no faltan razones para ello: más allá de la trama –cómo una familia se tambalea y debe sobreponerse a la (terrible) verdad para continuar unidos-, el filme de Nuri Bilge Ceylan es una obra maestra del montaje y la fotografía. Rodada en digital, cada plano parece sacado de una galería de arte, con un tratamiento de la imagen que recuerda a aquellos paisajes tranquilos e inquietantes de los intermedios de Rompiendo las olas de Lars von Trier. Según cuenta el director en una entrevista el cine turco se caracteriza por una fuerte tendencia al melodrama. El principal valor del cine de Nuri Bilge Ceylan es recoger esta tradición, actualizarla y, sobre todo, convertir las tramas imposibles de este cine melodramático en historias reales y creíbles.
El cine de Bergman aparece por momentos en la profundidad y complejidad de las relaciones entre los personajes, mientras que la genialidad de Antonioni asoma en la estética sensual y la cercanía física y emocional, casi excesiva, que provoca respecto a cada uno de los protagonistas. Nuri Bilge Ceylan demuestra en Tres Monos su maestría como director y logra, al igual que otros grandes cineastas, adentrarse en el territorio de las relaciones sociales sin caer en tópicos y huyendo de la dicotomía bondad /maldad para mostrar al ser humano en toda su complejidad. En definitiva, una película para el deleite estético y el disfrute narrativo de la mano de uno de los directores más interesantes –Lejano (2003) y Los climas (2006) son también suyas- del panorama internacional.
Título: Tres monos
Director: Nuri Bilge Ceylan
Género: Drama
Reparto: Yavuz Bingöl, Hatice Aslan, Ahmet Rifat Sungar, Ercan Kesal
Estreno: 19.06
