En los setenta los soldados americanos que volvían heridos de Vietnam se contaban por miles. Luego estaban los que regresaban enteros. Pero algo iba mal. Ya no eran casos aislados. Las familias se rompían . Los que habían sido mejores hombres, se estaban volviendo literalmente locos. Esto llevó a que los lobbys de veteranos de guerra ejercieran la suficiente presión a finales de los setenta como para que se incluyese el Trastorno de Estrés Post-traumático como enfermedad mental, con implicaciones billonarias para las aseguradoras, y morales, ya que reconocer que una persona corría el riesgo de desarrollar una enfermedad mental por servir en una guerra, era algo bastante serio. Toda esta parrafada es imprescindible para comprender que con Hermanos (Brothers) nos encontramos ante la película que mejor ha descrito el drama mental del ex-combatiente en años, trabajando el perfil psicológico del soldado hasta la extenuación y dotando de una solidez al drama como ninguna de las películas que han aflorado en los últimos años lo ha hecho.
Pero pongámonos en contexto. Sam Cahil (Tobey Maguire) padre, esposo y militar modélico, ha de salir de nuevo a Afganistán, justo cuando su hermano menor, Tommy (Jake Gyllenhaal), sale de la cárcel, digamos, con un perfil conflictivo. Está casado con su novia de toda la vida (Natalie Portman) y es hijo de marine (Sam Shepard). La película cambia dramáticamente cuando es derribado en combate y la familia cree que ha muerto. Tranquilos, no estamos destripando nada. Jim Sheridan nos tiene al corriente todo el tiempo. Cuando Sam vuelve a casa y ve que Tommy ha ocupado su lugar es cuando realmente empieza la película. Y a partir de aquí ya no estamos hablando de una película de guerra, ni de hermanos, ni siquiera de un drama. Es una película de Tobey Maguire. Está espléndido. Asusta. Preocupa. Aterra. Se crece tanto que se permite homenajear, suponemos (¿o acaso está midiendo fuerzas?), a Travis Bickle en varios planos al final de la película. Sugerimos al espectador que se fije en el Tobey Maguire de la primera cena y en el de la última cena (si es que es el mismo actor). El resto del casting está acertadísimo. Natalie Portman, que por fin se está haciendo mujer (nunca ha existido una juventud más larga), Jake Gyllenhaal, perfectamente afinado en su papel de ex-convicto, con un cromosoma menos y que se va a amoldando a la sociedad según pasa el metraje, y hasta las dos adorables niñas, a una de las cuales, Bailee Madison, casi mata House en uno de sus capítulos, y que ejerce gran fuerza en la película.
Atención a las últimas palabras que pronuncia Tobey Maguire en el filme: pocas veces se ha descrito la vida de cientos de miles de personas de forma tan breve, cruda y perfecta.
Título: Brothers
Director: Jim Sheridan
Género: Drama, Thriller
Reparto: Tobey Maguire, Jake Gyllenhaal, Natalie Portman, Sam Shepard, Mare Winningham, Bailee Madison, Clifton Collins Jr., Carey Mulligan, Jenny Wade
Estreno: 18.03
Venta de entradas: www.entradas.com
