La clase

Laurent Cantet

Mucho se estaba hablando de esta película y, la verdad, es que la orquestación mediática (las noticias relacionadas, la publicación del libro de François Bégaudeau en el que se basa, la Palma de Oro que se llevó en Cannes 2008) no había sino encendido un poco más ganas de sentarnos en la butaca para verla. Pero todavía mucho mejor después de pasar por el cine y acercarnos a este magnífico retrato que Laurent Cantet hace del profesor al alumno y viceversa. De la realidad escolar y de lo que significa intentar enseñar e intentar aprender, sin pretensiones, de una manera natural y bella (como lo es la realidad antes que la ficción). De los conflictos y de la cotidianeidad vivida a la que este importante grupo de profesionales tiene que hacer frente día a día, los profesores. La autoridad, la suspicacia, la moral, la razón, la conducta, la infinita paciencia y la natural pérdida estribos, la disciplina, la diferencia, la igualdad, la marginación, la popularidad, el grupo, el individuo, la adolescencia, la edad adulta, la etnia, la raza, el conflicto y la solución. Temas que en poco más de dos horas y sin que uno sea apenas consciente del tiempo (y, sí, esto es una muy buena señal) desfilan entre los muros del centro de enseñanza donde fue filmada toda la cinta. 

Próxima al realismo de un falso documental, la ficción nos presenta a profesores y alumnos reales, no actores profesionales. Y he aquí el riesgo, porque cuando sale mal, sale muy mal, pero cuando sale bien, y afortunadamente es el caso, sale muy bien. Ya lo veréis. Conocemos así a François (por cierto, el autor del libro), un profesor de lengua francesa que representa y protagoniza al resto de profesores que se preparan para afrontar un nuevo año académico en un centro multirracial bastante conflictivo de París. A partir de aquí y sin un motivo mayor que el de la rutina escolar (que, creednos – ya lo sabéis-, bastante da) la película nos acerca a las personas con tino y descriptiva franqueza para conmover puntos de vista dispares, pero empáticos. Inteligente y bella, lo raro es que no tenga algún premio más.

Bookmark and Share

¿la has visto?
escribe aquí tu opinión hay 1 comentarios // 1 a 1   
Jorge O. 23/04/2009, 17:36
Ayer, después de mucho tiempo, fui al cine a ver “Entre los muros” o “La clase”, del director francés Laurent Cantet. No me quiero referir al argumento, a sus premios o a las críticas favorables que ya se han escrito. Quiero escribir sobre las reflexiones que me ha producido. Soy un docente maduro, de Mar del Plata, Argentina y desde hace varios años trabajo en el sistema educativo oficial. Quiero escribir sobre el múltiple fenómeno socializante de la educación. La educación pública en la historia cercana de mi país tuvo distintos períodos, con distintos objetivos desde el gobierno de turno: - 1870 – 1940: Se buscó extender la enseñanza elemental para conseguir una uniformación de la población ante el fenómeno de la inmigración europea. Saber leer era una habilidad envidiada. Cultura del folletín, el libro, el diario. Los gobiernos creyeron que necesitaban ciudadanos ilustrados y buscaron aumentar el capital humano. - 1940 – 1990: El mundo estaba dividido entre “los buenos” y “los malos”. En la escuela el maestro era el portador de los saberes, que eran entregados como herramientas a los alumnos para que estos se labraran un seguro porvenir, dependiendo de su sola voluntad. El progreso y el ascenso social eran posibles y aún seguros para los más capaces. Las actividades sociales eran múltiples y los clubes sociales y deportivos tenían mucha concurrencia, se hacían desfiles y reuniones públicas. Los gobiernos perdieron de vista a la educación como prioridad en los gastos. - 1990 – 2009: En el mundo cayeron el comunismo y el neoliberalismo. La globalización termina con las seguridades de fuentes de trabajo y los trabajadores cambian fácilmente de lugar de trabajo. Aumenta la informalidad y el trabajo “en negro”. La institución familiar se desmorona, por separación y/o divorcio de los padres, etc. En la escuela se busca teóricamente hacer posible el diálogo maestro – alumno. El aislamiento social de jóvenes y adultos está fomentado por el uso autista de la televisión, los juegos electrónicos, la informática y la decadencia de los servicios sociales de clubes y otros centros. Auge de las adicciones. Los gobiernos caen en la cuenta que cuando más ignorante y empobrecido es el pueblo, más fácilmente se lo maneja. No existe un modelo buscado de país. El sistema de formación de docentes está muy desactualizado. La Universidad pública no forma profesores adecuados para la función que les espera. Para afrontar la mayoría de las problemáticas actuales el docente argentino debe ser formado también como: - Tutor, asesor, escucha y confidente de sus alumnos. - Conocedor de la realidad social de cada familia. - Agente de prevención sanitaria. - Animador sociocultural. - Mediador en conflictos. A pesar de la crisis económica mundial actual, si el gobierno argentino quisiera mejorar la tarea educativa, debería: - Asumir la necesidad de la protección, formación y diálogo con los niños y adolescentes. - Reconocer la función socializadora de la escuela, que reemplaza y/o cubre múltiples carencias institucionales (familiares, sanitarias y sociales). - Aprovechar, potenciar, capacitar y favorecer la tarea de los maestros y las escuelas. - “Adoctrinar” y formar amplia y profundamente a los directivos de las escuelas según el modelo de alumno y de país que se busca conseguir.

hay 1 comentarios // 1 a 1   


código de seguridad
(introduce el código que aparece a la izquierda):
nombre (obligatorio):
e-mail (obligatorio, no aparecerá publicado):
comentario:
vídeo
 ►Tráiler
galería de fotos
Cartel de la película
Fotogramas de la película
+ info

Título: La clase

Director: Laurent Cantet

Género: Drama

Reparto: François Bégaudeau, Nassim Amrabt, Laura Baquela, Cherif Bounaïdja, Juliette Demaille, Dalla Doucoure, Arthur Fogel...

Estreno: 16.01

Venta de entradas: www.entradas.com

nuestros proyectos


notodo.com es un proyecto de