Dos años tardó en llegar a las carteleras españolas la última película de Léa Pool, directora suiza pero canadiense de adopción. Pool, como todos los directores y seres humanos que se precien de serlo, suele recurrir con mayor o menor fundamento a sus obsesiones particulares. En este caso hay dos que lleva arraigadas y que, película tras película, se están convirtiendo en marca de la casa de la directora: la adolescencia/niñez y la homosexualidad (sin que vayan necesariamente unidas en el mismo personaje). De esta manera, la suizocanadiense, tras haber demostrado su clara predilección por actores jóvenes y semi amateurs en películas como El último suspiro, Llévame contigo o, su gran tropiezo hasta ahora en su filmografía, La mariposa azul, quita las balas de fogueo de su pistola y regresa con Mamá está en la peluquería, un drama natural, creíble y que crece sustancialmente por el tono melancólico y juvenil de su apariencia.
A Léa Pool le molan las historias de personas al borde del abismo, los extremos naturales, la pasión sintética y pasear por la ladera como una niña en eterna juventud. Ya sea como visionado sociológico de un acontecimiento bastante usual o simplemente (y más bien) por hacer una reflexión autobiográfica sobre cierta época de su vida, Pool nos sitúa en la Canadá francófona de mediados de los ’60. Es verano, los televisores aún se ven en blanco y negro, las niñas empiezan a llevar vestidos con flores y Élise, Coco y Benoît viven en un pueblo pequeño, cerca del río y donde los maizales, la montaña y los girasoles aparentan luminosidad y esplendor. Juegan con los chavales del barrio tranquilamente y aprenden a tocar el piano en fascículos. No parecen tener demasiado más que hacer. Élise tiene cerca de quince años, es la mayor de tres hermanos y demuestra una madurez y una inteligencia arrolladora. Coco es más pasota y está centrado en construir un bólido en el garaje. Benoît (un impresionante y más que prometedor Hugo St-Onge-Paquin, que no llegaba ni a los seis años al hacer la película y que apunta maneras de grande) es el más pequeño, cariñoso, preguntón y con ciertos problemas (aparentemente) de atención. Detrás de ellos y haciendo las veces de germinadores de los tres niños en etapa de ebullición aparecen Simone y su marido, los padres. Ella es periodista y él biólogo. Él pasa mucho tiempo fuera de casa y lleva una actitud sospechosa desde hace, al menos, semanas. Ella descubre ciertas cosas, entra en crisis matrimonial, familiar y personal y sale por patas lo más rápido posible. Como aquel dicho de “voy a comprar tabaco y vuelvo”, Mamá está en la peluquería acaba siendo un retrato del abandono, de la ruptura familiar, de la madurez prematura y del cariño apresurado en medio de una época (los ’60) cargada de represiones internas y de una adolescencia partida a la mitad. Como aquella brasileña El año que mis padres se fueron de vacaciones pero con mayor ritmo, mejor ambientada y orientada levemente hacia la moraleja. La reestructuración familiar desde el punto de vista juvenil y crecer a golpe de mamporro y huída forzosa. Con un rollo muy Sundance y claros ecos al cine francés de la época de la nouvelle vague, la directora suiza saca notable por presentarnos una historia fresca, muy bien fotografiada, con unos actores juveniles que llevan el ritmo de la película con una naturaleza sangrienta, vehemente y cariñosa y que no se hace pesada en ningún momento.
Quizás el exceso de nostalgia, la falta de información sobre los sentimientos de Élise (la verdadera protagonista y la que une absolutamente todas las historias) y sobre ciertos acontecimientos claves hacen que la película tropiece por momentos, pero en general apunta el golpe directo al saco y cierra un círculo con la mayor franqueza y distancia posible de un desenlace típico a favor de lo críptico. La naturalidad de la desinformación activa más la imaginación del espectador y engorda una historia que no es más que la vida misma en un período de tiempo determinado. Como una photofinish de la naturaleza beatnik pero que dura tres meses.
Título: Mamá está en la peluquería
Director: Lea Pool
Género: Drama
Reparto: Céline Bonnier, Laurent Lucas, Marianne Fortier, Gabriel Arcand, Hugo St-Onge-Paquin, Elie Dupuis
Guión: Isabelle Hébert
Música: Laurent Eyquem
Fotografía: Daniel Jobin
Estreno: 30.07
Venta de entradas: www.entradas.com
