Todos lloramos, reímos y pataleamos el año pasado con la última película como actor del gran y arrugado Clint Eastwood, Gran Torino. Aquello era un alegato de rebeldía, de volver a sus orígenes de chico malo, solitario y cascarrabias que tanto nos recordaba sus películas como Harry, el sucio. Se dio el gusto de acabar su carrera como actor con un peliculón elegido por él y hecho a su medida cual traje de boda. Pero el bueno de Clint no tenía pensado descansar. Y, por eso, ahora se desata con su primera película dirigida post-retiro actoral: Invictus.
Se trata de una película inspirada en el libro The Human Factor: Nelson Mandela and the Game That Changed the World, de John Carlin. Está ambientada poco después que el líder sudafricano salió de la cárcel y es elegido como presidente de su país. En 1995, recién asumido su cargo, se tiene que enfrentar a un país con una resaca de varias décadas de apartheid, diferencias sociales y rencores pasados y presentes. Pero para que los mismos rencores no se mantengan en el futuro, Mandela plantea una serie de cambios sociales que lo que pretenden, básicamente, es unir a ambas sudáfricas. Las competiciones internacionales habían estado prohibidas durante décadas en el país africano debido al apartheid. Así que Mandela encuentra en el rugby, el deporte más popular del país, su válvula de escape. El rugby lleva años representando las diferencias sociales. Los springboks (así se llama el equipo sudafricano de rugby) son amados por los blancos y odiados por los negros. Los blancos juegan al rugby, los negros al fútbol. El deporte, en cierta manera, representaba la realidad del país. Hasta que Mandela (Morgan Freeman) descubre que, iniciando el cambio desde el deporte, puede llegar a cambiar la sociedad y acelerar el proceso de unión entre los sudafricanos. Y tiene en el mundial de rugby de 1995, donde Sudáfrica es el país anfitrión, su gran oportunidad. Mandela contacta con François Pienaar (Matt Damon), capitán de los springboks, logrando que éste se involucre en el proceso de unión del país. Lo que el presidente sudafricano llama “la nación arco iris”. El proceso de cambio ya estaba en marcha. El pasado disipa el temor.
Eastwood plantea una película sobria, larga y que, realmente, cuentas cosas. Es un ejercicio dramático realista, con un Matt Damon en su papel más maduro y uno de los más creíbles de su carrera. Morgan Freeman repite con el director americano tras haber trabajado ya en Million Dollar Baby y Sin Perdón metiéndose, en este caso, en el papel del ex presidente desde una perspectiva histórica y tímida. Rpresenta a un Mandela viejo, experimentado, seguro y consciente de la importancia de sus decisiones. Una película que sobrepasa su valor histórico hacia un plano más cercano a la ética y la moral. Aborda cuestiones tan importantes hace quince años como hoy en día. Y la explicación de cómo impulsar un cambio social de enormes magnitudes y de reconstrucción de un país llegando a la gente desde un plano tan cercano como el deporte de masas.
Título: Invictus
Director: Clint Eastwood
Género: Drama social
Reparto: Morgan Freeman, Matt Damon, Tony Kgoroge, Julian Lewis Jones, Adjoa Andoh, Patrick Mofokeng, Matt Stern, Leleti Khumalo
Basada en: The Human Factor: Nelson Mandela and the Game That Changed the World, de John Carlin
Guión: Anthony Peckham
Música: Kyle Eastwood, Michael Stevens
Fotografía: Tom Stern
Duración: 134 min.
Estreno: 29.01
Venta de entradas: www.entradas.com
