El problema de los biopic es que lo mismo que tiene de bueno, lo tiene también de malo. La subjetividad con que ves una historia real de un personaje público y del que, en la mayor parte de los casos, conocemos ciertas historias concretas (y mediáticas) que hemos vivido o leído en primera persona, nos hace estar más despiertos, puntillosos y criticones. La meta parece, desde hace unos años, aportar un grado de diferenciación extra. Entrar en un sitio donde se experimenta con la vida real y poner en paralelo lo tangible y lo onírico. Hace tres años (aunque haya llegado a nuestro país hace tan sólo unos meses) Todd Haynes lo conseguía con I’m Not There y las siete vidas de Bob Dylan. En este caso, un personaje menos manoseado que el americano y tan interesante como él, Serge Gainsbourg, es retratado en forma de fábula caricaturesca y salido de un poemario de Baudelaire con tanta astucia como bravura por Joann Sfar.
En Gainsbourg (Vida de un héroe) nos cuentan la historia de Lucien Ginzburg, de Serge Gainsbourg y de Gainsbarre desde una perspectiva real y atormentada. Todos la misma persona y todos diferentes, a su vez. Siempre desde una visión que supera la excentricidad del ser humano, se nos presenta un Gainsbourg objetivamente feo (y traumado por ello desde pequeño) pero subjetivamente atractivo para las más bellas mujeres, hábil conquistador y un artista desde la cuna en el arte de convencer (tanto con su arte en el sentido más creativo como con su artística forma de enloquecer al personal). Un genio obsesionado con la provocación y que se acabaría convirtiendo en el creador de la actitud punk y en el arte de cautivar, confirmando aquella vieja sospecha de que decía que los chicos malos, rudos y creídos molan más. Pasando de ámbitos religiosos (judío de nacimiento, tuvo hasta que ocultarse de la persecución nazi en medio del bosque) y de las obligaciones que todo niño tiene, nos muestra realmente un hombre maduro desde la tierna edad, que no tuvo real adolescencia y que superaba las leyes de la madurez. El Ginzburg de pequeño se transformaría en el Gainsbourg de mayor, compositor y creador de las mejores canciones de música francesa casi por accidente, permitiendo con sus melodías el ascenso de divas de la canción como France Gall o Juliette Gréco. Habiendo tenido affaires amorosos con las más bellas cantantes y artistas de la época y habiendo revolucionado el pop y la chançón francesa, aquel muchacho rebelde (fallecido en 1991) se nos presenta en este biopic como una persona no muy sensible pero en lucha constante consigo mismo, con un persecutorio doble que parece más un personaje de Alicia en el país de las maravillas que la sombra de un artista maldito en medio de la opulencia creativa de otros grandes como Boris Vian, pero que resulta necesario para no perderse sólo en la imagen del cantante y facilitar al espectador los pensamientos y el proceso de transformación del mismo. Eric Elmosnino parece haber nacido para revivir la vida del artista francés no sólo por su evidente parecido físico, sino porque no hay un solo momento en el que pienses que el que está ahí moviéndose y hablando es un actor, sino más bien una extensión en forma de holograma físico del mítico cantante. Sfar, director de la película, logra representar las tres etapas más evidentes de Gainsbourg (la del niño pintor, la del joven que pasa de la pintura a la creación musical y la del excesivo y contrariado artista excesivo) con maestría y un juego de guión que atrapa en las más de dos horas de película no sólo por lo interesante de los personajes (el papel de Laetitia Casta como Brigitte Bardot genera baba, rubor y aplauso dramático, y la joven Lucy Gordon como Jane Birkin tampoco decepciona aunque uno acabe echando de menos la relación Gainsbourg-Bardot al menos por unos minutos más) sino por haber logrado encapsular en forma de cuento (literalmente) la historia de uno de los cantantes contemporáneos más provocadores, diferentes y absorbentes de la cultura popular europea del siglo XX.
Título: Gainsbourg (vida de un héroe)
Director: Joann Sfar
Género: Biopic
Reparto: Eric Elmosnino, Laetitia Casta, Lucy Gordon, Doug Jones, Mylène Jampanoï, Anna Mouglalis, Sara Forestier, Kacey Mottet Klein
Guión: Joann Sfar
Música: Olivier Daviaud
Fotografía: Guillaume Schiffman
Duración: 130 min.
Estreno: 09.07
Venta de entradas: www.entradas.com
