Si alguna vez pudiéramos escapar tan intensamente de nuestras disputas internas y, sobre todo, evadirnos de las insidiosas agresiones externas en un buen quiebro hacia otro lugar más allá de la imaginación, lo haríamos. No hay nada como el refugio de una mente abierta, despierta e inquieta para superar las difíciles vivencias que empequeñecen el ánimo y destierran la libertad al bloqueo de una censura aplastante. Especialmente, pero no sólo, de niños. Menos mal que todavía podemos seguir siéndolo. Por eso no hay nada como dejarse llevar libre por la fluidez vertiginosa de pensamientos alocados que se mezclan con sueños creativos y que soportan la vía de escape que, en el fondo y en la superficie, no sólo nos consuela sino que también nos define. Escapar, sobre todo y también por eso, es necesario. Y escapar es lo que hace Max, el protagonista de la película del estadounidense Spike Jonze. Escapar.
Hacía tiempo que no sabíamos nada de este realizador al que tan pronto vemos dirigiendo videoclips como pocos autores contemporáneos o es su nombre el que localizamos impreso sobre distintas producciones audiovisuales. Y es que trabajar en esta película le ha llevado aproximadamente cinco años. ¿Cinco años para escapar? En su medida suponemos que sí. Al menos para volver a intentarlo como cuando leyó por primera vez el libro del mismo nombre con el que firma su esperadísimo regreso. Basado en el cuento de Maurice Sendak, Jonze dedica un viaje épico a una diégesis imaginada perfecta, un lugar salvaje donde no sólo uno puede hacer el cafre a sus anchas, sino donde todo es posible en la medida en la que uno lo imagina y amalgama. Y así es como él, a través de Max, se imagina a Carol, Ira, Douglas, Judith o Alexander y un idílico espacio Donde viven los monstruos y donde se agolpan todo un cúmulo de recuerdos que, ahora aquí y ahora allí, despliegan detalles de la memoria en forma de inocencia e imaginación. Proyectando deseos con la ternura escapista del cuento que es y con una casi continua banda sonora firmada por Karen O and The Kids (de Yeah Yeah Yeahs) que acompaña este sueño, nos dejamos llevar por Jonze a ese fantástico mundo (una isla necesaria) donde es posible la construcción de un sistema imaginario, la pura amistad, la divagación y hacer el salvaje a placer. Donde es posible escapar. Por eso escapad, que es importante. Desapareced por unas horas… y escapad.
Título: Donde viven los monstruos
Director: Spike Jonze
Género: Fantástico
Reparto: Catherine Keener, Max Records, Mark Ruffalo, Lauren Ambrose, Chris Cooper, James Gandolfini, Catherin O'Hara, Forest Whitaker, Alice Parkinson
Guión: Spike Jonze, Dave Eggers
Música: Karen O and the Kids, Carter Burwell
Fotografía: Lance Accord
Basado en: Where the Wild Things Are (Maurice Sendak)
Estreno: 18.12
Venta de entradas: www.entradas.com
