La memoria parece gozar de su propia inteligencia y, aunque en ocasiones nos juegue malas pasadas, la mayoría de las veces sus caprichos tienen su porqué. Más allá de los déjà vu, la memoria sabe muy bien qué seleccionar y qué no y cómo cubrir episodios y vivencias incompletas para construir deconstruyendo nuestros propios recuerdos. Sobre esto nos habla, en primera persona, Ari Folman en su última película (por cierto candidata a los Óscar de este año) de animación. Un durísimo y conmovedor documental dibujado sobre el conflicto del Líbano y la masacre de Sabra y Chatila. Y una magnífica representación de cómo el ser humano esquiva, no sin forclusión, el daño de los recuerdos y los agujeros negros de la memoria. Sin embargo, Vals con Bashir no será absorbida por ninguno de ellos. Nuestra memoria ya está trabajando para retener esta magnífica y maravillosa historia en tonos amarillos y negros, de densas sombras y empastados opresivos y de mecidas tonales del ambient neoclásico de Max Richter (a cargo del cual corre la banda sonora de la película). No, fácilmente no la vamos a olvidar.
Una conversación que el propio director mantuvo en un bar con un amigo motivó el planteamiento de la película. Empieza el día que descubrí que algunas partes de mi vida se habían borrado de mi memoria. La búsqueda de los recuerdos traumáticos enterrados en la memoria es una forma de terapia. La terapia duró lo que la producción de la película, cuatro años. A partir de aquí comienzan las nueve entrevistas que Ari Folman, viajando para por todo el mundo, mantuvo con sus amigos para reconstruir su propia memoria histórica y, de paso, regalarnos una fascinante película. Con la fuerza expresiva de la animación (mediante Flash, 3D y animación clásica), un exquisito diseño de personajes que se ocultan en sus propias sombras y a través de una factura y estética impresionantes, consigue dotar a la película de una densidad surrealista y onírica, equívoca y ficcionada, que enriquece el recurso testimonial solapando los distintos parches que agrietaban la memoria ante el horror. Y así, en un vals de disparos y tanques, conversaciones y recuerdos, miedos e ilusiones, horror y ansiedad, nos dejamos llevar, estre-mecidos, por el baile de la memoria.
Título: Vals con Bashir
Director: Ari Folman
Género: Animación, documental
Director, guionista y productor: Ari Folman
Animación: Bridgit Folman Film Gang
Director de animación: Yoni Goodman
Jefes de animación: Tal Gadon y Gali Edelbaum
Animadores: Neta Holzer, Asenath (Osi) Wald, Segfi Gayego, Orit Shimon, Zohar Shahar, Lilach Sarid y Barak Drori.
Animación 3D: Asenath (Osi) Wald Director artístico: David Polonsy Grafistas: Michael Faust, Asaf Hanuka, Tomer Hanuka, Ya’ara Buchman
Banda sonora: Max Richter
Estreno: 20.02
Venta de entradas: www.entradas.com
