Con la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto ocurre lo mismo que con la Guerra Civil española: son temas sobre los que se ha escrito y filmado tanto que es preciso dar con nuevos aspectos o puntos de vista que no estén trillados. Ésta es la gran baza de Los falsificadores, ganadora del Oscar a la Mejor Película Extranjera, una historia real e insólita basada en el libro escrito por uno de los protagonistas de los hechos. En 1944, los nazis ponen en marcha la “Operación Bernhard”, con el fin de falsificar a gran escala libras esterlinas y dólares para colapsar las economías de los Aliados. Para ello utilizaron a prisioneros del campo de concentración de Sachsenhausen: artesanos, tipógrafos, banqueros y, al frente, Salomon Sorowitsch, un célebre falsificador. A cambio, estos “elegidos” disfrutan de privilegios fuera del alcance del resto de los presos. No tarda en presentarse el dilema moral: cooperar con los verdugos para tratar de sobrevivir, o aprovechar su posición para sabotear sus planes.
Se ha dicho que la excesiva querencia de Hollywood por las historias sobre las atrocidades nazis ha encumbrado este filme en detrimento de otros notablemente mejores (como 4 meses, 3 semanas, 2 días), y en parte así es. Estamos ante una película atractiva, pero desde luego, no es La vida de los otros. Su punto fuerte, como hemos dicho, radica en apartarse del enfoque habitual de las cintas de esta temática, abordando un hecho desconocido para la mayoría, que podría haber cambiado el rumbo de la Historia. Así, el espectador está pendiente, por un lado, de si los presos serán capaces de reproducir el dólar con éxito, y por otra, de si el peso de la conciencia terminará empujándoles a la rebelión. Lástima que el sugestivo planteamiento tenga un desarrollo plano y carente de emoción. Tampoco el reparto es demasiado acertado; en particular, el protagonista, un vividor simpático cuya filosofía es salvar el pellejo a toda costa, requería un actor más carismático.
Título: Los falsificadores
Director: Stefan Ruzowitzky
Género: Drama
Reparto: Karl Markovics, August Diehl, Devid Striesow, Dolores Chaplin, August Zirner, Marie Bäumer
Guión: Stefan Ruzowitzky (basado en el libro The devil's workshop, de Adolf Burger)
