¡Cuánto juego dan los trenes en el cine y cuántas intrigas se han urdido en ellos! Con Transsiberian, Brad Anderson se suma a la lista de directores que han escogido el ferrocarril como escenario claustrofóbico e inquietante, en el que suceden cosas no demasiado agradables y encuentros con gente poco recomendable. Roy y Jessie esperan disfrutar de una aventura inolvidable viajando en el legendario Transiberiano, donde conocen a Carlos y Abby, una pareja de mochileros con los que hacen buenas migas. Hasta que un día el viaje de placer se convierte en la autopista al infierno.
Tras la desasosegante El maquinista, Anderson vuelve con este thriller irregular, en el sentido de que tras un arranque prometedor y un sugestivo desarrollo, hacia la mitad de la cinta el interés decrece progresivamente. En esa primera parte es donde se perciben más ecos del suspense clásico a lo Hitchcock; donde, aunque se intuyen por dónde van a ir los tiros, aún cabe la sorpresa, y sobre todo, la intriga por saber cómo saldrán los personajes de sus embrollos. Sin embargo, la resolución termina siendo un tanto convencional y simple, tanto en la forma (Anderson opta por las previsibles escenas de acción) como en el fondo (el final no es muy imaginativo, que digamos). El reparto se luce, especialmente Eduardo Noriega (le sientan tan bien esos papeles ambiguos entre granuja seductor y asesino en serie...) y Emily Mortimer (la pija sosona de Match Point). Otro punto a favor de la película es el retrato psicológico de los protagonistas, que permite comprender según qué decisiones. En suma, una película que, en conjunto, funciona bien, aunque no será por la que el director pase a la Historia del Séptimo Arte.
Título: Transsiberian
Director: Brad Anderson
Género: Thriller/suspense
Reparto: Woody Harrelson, Emily Mortimer, Ben Kingsley, Kate Mara, Eduardo Noriega
Guión: Brad Anderson, Will Conroy
Estreno: 24.10
Venta de entradas: www.entradas.com
