¿Puede uno ser brillante todo el tiempo? ¿Eran todas las composiciones de Mozart o McCartney igual de buenas? ¿Hay distintos grados de genialidad en Cortázar? Cada vez que Woody Allen estrena película –es decir, todos los años; estajanovista que es el hombre...–, cabe esperar algo muy grande de él, expectativas que a veces se ven defraudadas (como ocurrió con Cassandra’s dream, recibida con tibieza por la crítica). Digamos ya que Vicky Cristina Barcelona no es Manhattan ni Hanna y sus hermanas ni (léase cualquiera de sus obras maestras), pero es divertida, fresca y con destellos de talento que la convierten en digna hija del maestro. Durante la primera parte del metraje el desconcierto se apodera de nosotros. Un narrador en off nos pone en antecedentes a toda pastilla de quiénes son Vicky y Cristina y por qué están en Barcelona. Otra extrañeza, encontrarte en una cinta de Allen el Parque Güell, el Born, el faro de Avilés, a Bardem y Cruz. Nos rechina el tufillo a mirada tópica de turista poco informado sobre España...
Pero estas sensaciones de “perro verde” se desvanecen pronto, en cuanto procesas estos elementos, te dejas llevar por el torbellino narrativo y entras en una comedia muy Allen: diálogos ágiles e ingeniosos, humor negro, situaciones hilarantes y personajes de carácter para una historia desenfadada sobre el sexo y el amor, o más bien sobre qué significan uno y otro para cada persona en cada momento de su vida. Sin pretensiones de trascendencia, aunque quizás lo es mucho más de lo parece a simple vista. La sensación es un poco de película enloquecida, como si se hubiera rodado con improvisación y a toda prisa, pero el resultado es fresco e interesante. En cuanto a los actores, ya se sabe que Allen es capaz de sacar oro de las piedras. Sólo él podía obrar el milagro de hacernos decir que Pe está verdaderamente divertida en su papel de zumbada neurótica. Bardem da a la perfección el tipo de latin lover bohemio y capaz de seducir con su propuesta de una noche de amor y buen vino a las dos bellas americanas, muy bien interpretadas por Scarlett (en la que el director busca aquí más su lado de chica desinhibida y especial y menos de "pibón") y Rebecca Hall, que borda su papel de mujer práctica tentada por la dolce vita. FUNDAMENTAL verla en la versión original para captar la comicidad de los diálogos entre Cruz y Bardem, y sobre todo para evitar el doblaje, que es un espanto.
Título: Vicky Cristina Barcelona
Director: Woody Allen
Género: Comedia
Reparto: Scarlett Johansson, Javier Bardem, Rebecca Hall, Penélope Cruz, Patricia Clarkson, Kevin Dunn, Chris Messina
Narrador: Christopher Evan Welch
Estreno: 19.09
Venta de entradas: www.telentrada.com
