Después de dejarnos adheridos en las butacas con la trilogía de la venganza, donde ya nos dio unas diestras lecciones magistrales en lo que a guión y lenguaje cinematográfico se refiere, el director coreano vuelve a tener un título (más vale tarde que nunca) en cartelera. En la tríada visceral, además de crear una interesantísima estética sobre la violencia, en lo plástico y en lo narrativo, promueve unos pasajes oníricos y surrealistas que rubrican definitivamente su manera de hacer cine. Park Chan-wook vuelve a la pantalla grande con una fábula que, según sus palabras, …quería que pudiera ver mi hijo. No estamos seguros de que un niño sea capaz de captar todo lo que Soy un Cyborg nos cuenta, pero, como a cualquier espectador que acierte a verla, la sensibilidad y la filosofía que destila, le va a emocionar.
En su nueva cinta, que mereció el Premio al Mejor Guión en la Selección Oficial Fantàstic de la última edición de Sitges, Chan-wook sigue manteniendo una clara obsesión por los universos simbólicos que genera alrededor de sus historias y de sus personajes. Si, además, la trama se centra en un hospital psiquiátrico y el elenco de personajes son pacientes esquizofrénicos, lo insólito está garantizado. En este centro, y rebosante de colores pastel, es ingresada Young-soon, una joven que, tras sufrir un brote psicótico, cree ser un cyborg de combate. En su delirio recibe órdenes de alguien y desde algún lugar, a través de una radio. Comparte el espacio con un paciente que anda al revés, una obsesiva chica cantarina, uno con un supuesto cinturón elástico descomunal rodeando su cintura y, entre otros, Il-soon, quien se esconde detrás de una máscara al creerse capaz de robar el alma de los demás. Con él la protagonista entabla una curiosa amistad, que se acentúa cuando su situación - Young-soon está extremadamente desnutrida porque no come, sino que se recarga con pilas - comienza a ser alarmante. A base de pureza, empatía y compasión, se desarrolla una relación extravagante y tierna entre los dos pacientes. Con episodios de acción y cierta violencia, que despertarán la atención vívida de los seguidores de la anterior saga (como cuando brota la paranoia y arremete a discreción con el personal del hospital), la película reflexiona de forma amable e inteligente sobre una lúcida demencia próxima a lo infantil y sobre la barroca torpeza adulta. Chan-wook deja el odio por el amor y acierta con gran emotividad. El amor está en proceso de carga. Es fantástico ser un cyborg.
Título: Soy un cyborg
Director: Park Chan-wook
Género: Comedia
Reparto: Su-jeong Lim, Rain, Hie-jin Choi, Byeong-ok Kim, Yong-nyeo Lee
Estreno: 18.07
