29 noviembre, 2016. Por

The Young Pope

Juego de Tronos en el Vaticano
The Young Pope: juegos de poder en El Vaticano en la nueva serie de la HBO

Hace tres años, un jesuita argentino, Jorge Mario Bergoglio, fue nombrado Papa y, como tal, jefe del estado del Vaticano, autoridad máxima de la Iglesia Católica y represante de Jesucristo en la tierra.

Bergoglio adoptó el nombre de Francisco, recordando al apostol de la pobreza, el santo de Asís, ha destacado por sus declaraciones en favor de los refugiados y ha demostrado su interés por modernizar la Iglesia, lo que le ha llevado insólitamente a conseguir aplausos y apoyos por parte de la izquierda, mientras que los sectores más conservadores lo observan con recelo.

En The Young Pope, una serie que surge de una alianza entre el canal europeo Sky (Gomorra, Fortitude) y la poderosa HBO, en la primera incursión en televisión de Paolo Sorrentino, nos presenta una situación completamente distinta. Los cardenales han decidido han decidido nombrar a un prelado norteamericano, Lenny Belardo, cuarentón, muy joven para el cargo, guapo, inexperto y telegénico. Su objetivo es conseguir un Papa fácilmente manipulable, pero que resulte atractivo para las cámaras. Pero se equivocan; Lenny, que elige el nombre de Pío XIII (en honor de Pío XII, un declarado admirador de Mussolini), es incontrolable y está decidido a recobrar el poder absoluto del papado. Y tiene sus propios planes para la Iglesia.

Paolo Sorrentino (Nápoles, 1970), director de cine y novelista, se ha convertido por méritos propios en uno de los más destacados cineastas europeos de inicios del siglo XXI con un puñado de películas extraordinarias que han restaurado la credibilidad del cine italiano como no sucedía desde la desaparición de los Fellini, Leone o Visconti. El nombre de Sorrentino empezó a sonar en los círculos más cinéfilos con Lo contrario del amor, que es una película, como tantas otras, sobre la mafia, pero también una tristísima y desesperada historia de amor. A continuación llegó El divo, un despiadado retrato de Giulio Andreotti, el gran capo de la política italiana pre-Berlusconi. La muy minusvalorada Un lugar donde quedarse, su primera película norteamericana, se las arregla para unir temas tan disímiles como la fama, la música pop y el Holocausto. Y por fin, La gran belleza, su obra maestra hasta la fecha, en la que nos presenta un personaje típico de Sorrentino: Jep Gambardella, arbitro de la elegancia de la noche romana, un escritor y periodista que ya no escribe, un dandi desencantado, lúcido e infeliz. Su siguiente, y muy esperada cinta, La juventud, no decepcionó al relatarnos la amistad entre dos ancianos recluidos en un lujoso hotel de los Alpes suizos, con unos enormes Michael Caine y Harvey Kietel. La noticia de que estaba trabajando en un proyecto para televisión fue recibida con curiosidad e interés más que merecidos. The Young Pope es una de las cumbres de su carrera.

Pío XIII, Lenny Belardo, tiene el rostro de Jude Law, en la que, con toda seguridad, es su mejor interpretación hasta la fecha, es un personaje complejo: caprichoso,agresivo, paranoico, obsesivo, marcado por su orfandad. Tiene serias dudas acerca de la existencia de la divinidad, pero a la vez,  es un convencido ultraconservador,  lo que no es óbice para que haya decidido  que su pontificado sea un gran espectáculo, transformándose en un enigma, una incógnita tanto para los fieles como para los que le rodean. En torno suyo, se encuentran las altas autoridades de la Iglesia. Tenemos a Sor María (Diane Keaton), la monja que recogió a Lenny en su infancia, y lo crió junto a otro huérfano, Andrew (Scott Shepard), convertido en devoto misionero. Tenemos al secretario de estado de la Santa Sede, el maquiavélico cardenal Voiello (Silvio Orlando), que no tardará en ver al joven Papa como una amenaza para su poder y la estabilidad de la Iglesia. Javier Cámara es el cardenal Gutiérrez, que será uno de los hombres de confianza de Pío XIII. James Cromwell el cardenal Spencer, el mentor de Lenny y el hombre que creía que iba a ser elegido Papa, y que ahora cree  que su antiguo discípulo lo ha traicionado. Todos ellos dispuestos a trazar planes y contraplanes, a intrigar y traicionarse, a mayor de Dios y a mayor diversión de los espectadores.

La firma de Sorrentino, que ha dirigido y coescrito los diez episodios, se percibe en cada fotograma, en cada línea de diálogo. Se aprecia en su travieso sentido del humor -los personajes principales son una soberbia colección de excéntricos, llenos de malevolencia- y en su talento para la sátira, con un retrato de las altas jerarquías católicas tan irónico como inolvidable.  En su penetracion psicológica -sin duda, Lenny Belardo es desde ya uno de los grandes personajes de la televisión de todos los tiempos, a la altura de Tony Soprano o Walter White – y en su estilizada narrativa, con esa sensación de ingravidez, de ligereza, que ya conocen los aficionados a su cine.. El envoltorio visual y sonoro es tan deslumbrante como en La gran belleza o La juventud, pues poco directores en el panorama actual parecen tan adecuados como Sorrentino para filmar los pasillos, las antecámaras y monumentos del Vaticano, y los juegos de poder que transcurren en su interior. Más que una serie al uso, The Young Pope es una única, tan entretenida como hermosa, película de diez horas.

Dejen de buscar. La serie del año es The Young Pope.

The Young Pope

+ INFO

Nombre exposici�n: The Young Pope

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G�nero: Tragicomedia religiosa

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