30 septiembre, 2016. Por

Elle

Paul Verhoeven
Suspense, humor, violencia y tensión en 'ELLE', un (casi) polémico thriller
Elle

Lo mejor: la exploración de un tema espinoso

Si decimos que empatizar con un villano no es ya nada nuevo —desde que por fin los buenos no son tan buenos y los malos se muestran con matices—, llegar incluso a sentir deseo por ese “mal” encarnado en humano no debería suscitar ninguna alarma tampoco. Pero no es el caso y seguramente esta reseña, al igual que la película en si, haga poner el grito en el cielo a más de uno. Lo más interesante de la cinta de Verhoeven es sin duda su apuesta por pisar un terreno pantanoso del que es imposible salir inmaculado.

En Elle tenemos una historia y una protagonista nada convencionales, un thriller en el que no tenemos tan claro quién es héroe y quién villano, pudiendo ser, como ocurre con varios personajes, ambos a la vez según el momento. Acabar sin saber si el personaje de Isabelle Huppert es víctima o verdugo es la gran baza del film. Gran parte del guión es previsible, pero da igual, el quid de la cuestión no está en acertar cual de los hombres que se nos van presentando es el violador —aunque se nos tiente a especular sobre ello durante la primera media hora—, tampoco creo que se trate de intentar comprender la motivación del uno o la otra. Habrá mujeres que aún no viniendo de una infancia salpicada de horror homicida como el de Michelle LeBlanc (Isabelle Huppert) no vean tan imposible su comportamiento, aunque sea algo que ellas mismas nunca pondrían en práctica (más de lo mismo para los espectadores masculinos).


Manejo de las pulsiones más bajas
Con lo anterior no estoy queriendo decir la barbaridad algo misógina (como he leído por ahí) de que todas las mujeres guardan en secreto la fantasía de querer ser violadas y que —puestos a decir tonterías—, el cine les brinda una oportunidad de experimentarlo sin sufrir daños. Nadie que haya visto a Monica Bellucci en Irreversible o a Jodie Foster en Acusados puede soltar eso y quedarse tan ancho. Pero si algo admitiré es que el deseo sexual y las pulsiones humanas son más complejas y oscuras de lo que quieren hacernos ver muchos directores en sus presentaciones edulcoradas de la realidad.

Humor, violencia y tensión; el equilibrio perfecto
Aparte de la increíble actuación de esa polimórfica y magnética actriz que es Isabelle Huppert, hay que apuntar que esta es una película que se sostiene por muchas más cosas, mérito de su director Paul Verhoeven: el manejo perfecto de los tiempos a la hora de introducir píldoras de cinismo y humor, sangre y suspense en suficiente medida como para encoger al espectador en su butaca, y un buen surtido de emociones enfrentadas que estimulan y mantienen la atención durante todo el trayecto. Una película por la que el director holandés aparecerá junto a David Fincher o al Polanski de los noventa, como uno de los más diestros en el arte del thriller psicológico.


Suspense ante todo
Ojalá pudiese decir que Elle es una de esas películas que removerá conciencias, cambiará ideas y trascenderá como una obra aperturista y reveladora en lo que al tratamiento de roles y estereotipos se refiere. No es el caso.
Verhoeven
es fiel al género con el que se hizo famoso, y al igual que en Instinto Básico, su interés principal parece ser el de alertar al espectador más que involucrarlo. Jugar con él al juego del ratón y el gato. Escandalizarle, provocarle, pero siempre acabar siendo amigos. La frontera de lo políticamente incorrecto se pisa pero no se sobrepasa y al final se nos presentan unas cuantas pinceladas más oscuras y siniestras en lo que no deja de ser un colorido bodegón. Aún así, bravo por atreverse a incluirlas aunque el resultado quede algo emborronado.

El triunfo de los caídos
La sensación de peligro clásica del cine de suspense en Elle toma una doble vertiente: por un lado tememos por la seguridad de la protagonista pero por otro sentimos miedo de nuestra reacción a lo que se nos muestra, de nuestra fascinación por lo brutal, una atracción fatal, un instinto básico a contener.

Una mitad del público se sentirá incomodada o incluso agredida con todo lo expuesto (y por cómo) y la otra comprenderá que para hablar del deseo de una forma profunda y compleja es necesario ensuciarse la mente. Yo me quedo con la imagen de dos mujeres fuertes que salen triunfantes de situaciones en las que clásicamente serían retratadas desde el victimismo. Como bien decía la autora feminista Virginie Despentes, los prejuicios, la vergüenza y el estigma están siempre en el ojo del que mira.

GALERÍA DE IMÁGENES

Elle

+ INFO

Director: Paul Verhoeven

G�nero: Thriller psicológico, violación

Reparto: Isabelle Huppert, Laurent Lafitte, Anne Consigny, Charles Berling, Virginie Efira, Lucas Prisor, Christian Berkel, Alice Isaaz, Jonas Bloquet, Vimala Pons

Guión: David Birke
Novela original: Philippe Djian

Estreno: 30.09

Venta de entradas: www.entradas.com