4 Marzo, 2016. Por

Remember

Atom Egoyan
Atom Egoyan baila en la cuerda floja con un thriller geriátrico sobre los traumas del nazismo, Remember
Remember

En el libro de François Truffaut El cine según Hitchcock, el director británico bromeaba con bastante frecuencia sobre “nuestros amigos de lo verosímil”, apuntando que él no daba demasiada importancia a lo plausible de sus guiones. Valga la cita no para ir de guay, sino para relativizar los numerosos agujeros argumentales aportados en esta película por el debutante Benjamin August, que podrían ser sacrificados en beneficio del sumo atrevimiento de su punto de partida. La referencia al autor de Psicosis tampoco es baladí si recordamos que Atom Egoyan dirigió durante su juventud varios capítulos de la serie televisiva Alfred Hitchcock presenta. En uno de ellos, The Final Twist (1987), coincidió por primera vez con Martin Landau. Y, para cerrar el círculo referencial, el canadiense dirigió a Christopher Plummer con anterioridad en Ararat (2002), otra película sobre la pervivencia de la memoria histórica y sus traumas, y la que se puede considerar (¡ay!) la que inició su declive creativo tras su etapa gloriosa de los 90.

La osadía de Remember parte de su peculiar concepto de thriller geriátrico y de los lugares hacia donde palpan a tientas sus manos. La trama comienza ya de un modo que alarmaría a los amigos de lo verosímil. Zev (Plummer), un hombre de 90 años con brotes de demencia, acaba de perder a su esposa. Uno de sus compañeros en la residencia de ancianos, impedido y en silla de ruedas, Max (Landau), le entrega un sobre con una carta y varios billetes pidiéndole un favor. Quiere que Zev se escape de la residencia y vaya a la búsqueda del criminal nazi que mató a las familias de ambos (pronto averiguaremos que son supervivientes de Auschwitz y se encontraron en el asilo). De algún modo, Max recuerda su nombre y sabe que, también casualmente, vive de incógnito en algún lugar de Norteamérica.

Nos encontramos, por tanto, con una road movie de intriga y venganza bastante inusual. Tiene algo de esa épica de las películas crepusculares de héroe que debe cumplir una última misión antes de desaparecer, y que aquí adquiere otra connotación (estamos ante los últimos testigos que quedan del Holocausto y ante personas que tuvieron que crearse nuevas vidas e identidades para olvidar el horror y la tragedia). Por otro lado, la trama de acción rompe con los cauces habituales, ya que no reside en el vigor, la habilidad o la fortaleza física del héroe sino en todo lo contrario: la tensión se genera al pensar en todos los obstáculos que se pueden interponer en el camino de un hombre de esa edad y en esas condiciones. Algunos aspectos se resuelven con cierta gracia, como la carta de Max como herramienta-Memento tatuada en el brazo de Zev para reubicarse en la realidad cada vez que sufre una de sus pérdidas de memoria transitorias.

Pero sí queda la sensación de que Egoyan no se ha implicado demasiado en una historia que le llegó por encargo de su productor de cabecera, Robert Lantos. Aún a pesar de rodearse de su equipo habitual (Paul Sarossy en la dirección de fotografía, Mychael Danna componiendo la banda sonora), no solo no se advierte ningún rasgo de autoría en la película, sino que incluso está rodada de un modo tan descuidado e impersonal que se parece muchísimo más a cualquier telefilme del montón que a algo digno del director de Exótica y El dulce porvenir. Salvemos pues, de nuevo, el atrevimiento del planteamiento argumental y las magníficas, entregadas interpretaciones de dos grandes de la pantalla en el invierno de sus vidas.

Remember

+ INFO

Director: Atom Egoyan

Género: Thriller geriátrico

Reparto: Christopher Plummer, Bruno Ganz, Jürgen Prochnow, Heinz Lieven, Henry CzernY, Dean Norris y Martin Landau

Guión: Benjamin August
Fotografía: Paul Sarossy
Música: Mychael Danna

Estreno: 04.03

Venta de entradas: www.entradas.com