29 septiembre, 2016. Por

Sing Street

John Carney
El director de 'Once' regresa al Dublín de los 80 en la fantasía adolescente 'Sing Street'
Sing Street

Las películas más conocidas de John Carney (Once y Begin Again) coinciden en hacer girar su relato romántico en torno a la centralidad de la música pop. También por una amabilidad que masajea al espectador con algo de extra de edulcorante. Sing Street pertenece también a ese grupo, pero tiene algo más de verdad, llega mejor y emociona con otro fundamento. Probablemente por la propia implicación del director irlandés, quien se basa en su propia biografía como adolescente en el Dublín de mediados de los 80 y sus pinitos musicales (durante un tiempo tocó en el grupo The Frames, liderado por Glen Hansard).

Carney parte de una buena base: la Irlanda de clase trabajadora de 1985, sumida en el paro y la represión católica, pero a cuya juventud llegaban los sueños de liberación y escapismo a través de la música pop. Uno de ellos, Conor, ingresa en una escuela pública de barrio chungo por falta de posibilidades económicas en su familia. El preadolescente, que es un poco nerdo, sufrirá enseguida el acoso de los malotes del colegio pero, a su vez, se fijará en una chica que le roba el corazón y creará un grupo de pop (Sing Street) con el afán de conquistarla. Típica historia de iniciación (en la música, en el amor, en la vida), es casi como si John Hughes rodase su propia versión de Los Commitments con alguna pincelada de Billy Elliot.

El cineasta se apoya en un convincente elenco de actores desconocidos y pone toda la carne en el asador en lo que se refiere a la ambientación, muy hábil a la hora de describir las modas cambiantes de la época. También capta muy bien determinados sentimientos de la adolescencia y la intensidad de los descubrimientos en los amores primerizos (momento irremediablemente favoritísimo: la descripción del estado de ánimo “happy-sad” con la canción Inbetween Days de The Cure). Musicalmente, se ha apoyado en Gary Clark, de la banda de los 80 Danny Wilson, para coescribir las canciones del grupo Sing Street, cuyo proceso compositivo en la película, además, tiene un fuerte peso narrativo.

A favor de la historia está también su logrado equilibrio entre la melancolía y el chispazo humorístico. La relación de Conor con su hermano mayor está muy lograda, aunque no tanto la transformación de algunos de los personajes secundarios o el retrato paródico de trazo grueso, pero en realidad blando, del director de la escuela.

Junto a la carga de almíbar, especialmente en el segmento final, hay muy poca verosimilitud en aspectos importantes del argumento: ¿Dónde se compraban los trajes los muchachos si no tenían dinero? ¿Puede un grupo de chavales de 15 años tocar tan bien en tan poco tiempo? En su disculpa hay que señalar la probable intención del director de confundir en ese sentido y plasmar su idea del pop como fantasía adolescente, como si en lugar de una película realista estuviésemos asistiendo a un videoclip de la época. Al final, si uno relaja solamente un poco su sentido crítico y se deja llevar, se encontrará con un filme realmente encantador.

GALERÍA DE IMÁGENES

Sing Street

+ INFO

Director: John Carney

Género: Comedia romántica musical

Reparto: Lucy Boynton, Maria Doyle Kennedy, Aidan Gillen, Jack Reynor, Kelly Thornton y Ferdia Walsh-Peelo

Guión: John Carney y Simon Carmody
Fotografía: Yaron Orbach
Canciones: John Carney y Gary Clark

Estreno: 30.09

Venta de entradas: www.entradas.com